La avena NO inflama; sigue estos pasos para prepararla adecuadamente
Incorporar el hábito de lavarla antes de cocinarla o comerla puede marcar una diferencia significativa en cómo responde tu cuerpo
Durante años, la avena ha sido considerada uno de los alimentos más saludables para el desayuno y las colaciones. Sin embargo, muchas personas aseguran que, al consumirla, experimentan inflamación, pesadez estomacal o malestar digestivo. Aunque suele atribuirse a intolerancias o problemas gastrointestinales, en muchos casos la causa no está en la avena en sí, sino en la forma en la que se prepara.
Uno de los errores más comunes es no lavar la avena antes de consumirla. Este cereal contiene almidones y compuestos naturales como los fitatos, que pueden dificultar la digestión y provocar inflamación si se ingieren en exceso. Al no enjuagarla, estos elementos permanecen concentrados y pueden generar molestias, especialmente en personas con digestión sensible.
LEE: Estos son los peligros de consumir medicamentos caducados
Además, la avena comercial suele pasar por procesos de almacenamiento y transporte donde puede acumular polvo, residuos o impurezas. Aunque no siempre son visibles, estos restos pueden influir en cómo reacciona el organismo al consumirla, sobre todo cuando se come de forma frecuente o en grandes cantidades.
Lavar la avena con agua corriente ayuda a eliminar parte del exceso de almidón y reduce la presencia de compuestos que interfieren con la absorción de minerales. Este sencillo paso también puede mejorar su textura y hacerla más ligera para el sistema digestivo. Algunas personas optan por dejarla en remojo durante varias horas, lo que potencia aún más estos beneficios.
Prepararla adecuadamente no solo disminuye la sensación de inflamación, sino que también permite aprovechar mejor sus propiedades nutricionales. La avena es una fuente importante de fibra, vitaminas y minerales, y cuando se consume de forma correcta puede favorecer la digestión y aportar energía sostenida.
En conclusión, si la avena te provoca inflamación, es posible que el problema no sea el alimento, sino la manera en que lo consumes. Incorporar el hábito de lavarla antes de cocinarla o comerla puede marcar una diferencia significativa en cómo responde tu cuerpo y ayudarte a disfrutar de sus beneficios sin molestias.
LEE: La razón de que el acitrón esté prohibido en la Rosca de Reyes
* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *
BB