Un delirante tigre inesperado
Ante lo ordenado por Donald Trump justo al final de la renegociación del TLCAN, e inminente arribo de la Guardia Nacional desde, lo más probable, los estados norteamericanos colindantes: California, Arizona, Nuevo México y Texas, hasta al límite de nuestra frontera, el día de ayer el Presidente Peña, mandó un mensaje muy interesante y bien hecho. Digo, hasta López Obrador lo celebró. Luego José Antonio Meade suscribió su mensaje y lo citado por el Presidente de sus competidores. Anaya lo calificó de correcto pero insuficiente. Zavala llamó a los candidatos y quien se apunte hacia la frontera. Pero vamos por partes.
¿Guardia Nacional? Según eso, México también tiene una. Pero en nuestro caso, es un mito. Existe, pero no existe. En varios artículos constitucionales se le invoca, y cuando se leen, aparece de la nada un simpático fantasmita. Se trata tanto allá (en serio y con toda su política armamentista) como acá ya lo dicho, de una institución paramilitar o de milicias civiles organizada y liderada por los gobernadores de los estados, con operaciones en defensa de su integridad. El Ejército en cambio, puede hacerlo en todo el territorio nacional o en el exterior. En México repito, es un mini fenómeno paranormal porque entre otras cosas, no hay ley reglamentaria y no nos conviene tener 32 gobernadores con milicias paramilitares a su cargo. Aunque sí han existido. Por ejemplo, paradójicamente cuando batallaron contra la invasión norteamericana de tan indignante recuerdo. También en realidad existe algo medio parecido y medio en la cuerda floja: los cuerpos de defensa rurales.
Mientras estamos en una elección, donde los números fríos, la lógica, el entendimiento y la realidad no están jugando, el mensaje del Presidente Peña además de oportuno, dio hasta gusto. Al fin un verdadero mensaje de Jefe de Estado. Van algunos de sus dichos: “... el Senado (...), de manera unánime, condenó ayer las expresiones ofensivas e infundadas sobre los mexicanos, y demandó (...) respeto (…)”. “A este pronunciamiento (...) se sumaron los candidatos a la Presidencia (...)”. (...) “Como dijo Ricardo Anaya: éste es un momento de unidad nacional. No es un tema de campañas. Es un tema de país. Andrés Manuel López Obrador apuntó que necesitamos una relación de amistad y cooperación para el desarrollo. No el uso de la fuerza. No muros. No apostar a una mala vecindad. José Antonio Meade señaló que es momento para que todos nos unamos en la defensa de la soberanía y la dignidad de la Nación. Y Margarita Zavala dijo que, a la hora de defender la dignidad nacional, todos hablamos con una sola voz y exigimos respeto. Como Presidente de todos los mexicanos, coincido con estas expresiones”.
Luego le dijo a Trump, algo así como: a) No nos van a provocar con sus arranques e insultos para apaciguar su polarizada política interna. b) “Evocando las palabras de un gran Presidente de los Estados Unidos de América: no tendremos miedo a negociar. Pero nunca vamos a negociar con miedo”. c) No nos conviene pelear a lo tonto. d) Bájele tres rayitas a su tigre. O guárdelo.
Bien dicho. Bien hecho.
sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre)