Claudia debió estar, pero no la invitaron
Dicen los allegados en los círculos cercanos a la Casa Blanca y a Palacio Nacional, que los presidentes Trump y Sheinbaum ya han conversado por lo menos en 20 ocasiones -entre llamadas oficiales y privadas-, y en todas ellas aparentemente ha reinado un ambiente de mucha amistad y cordialidad. Los elogios desde Washington mínimo señalan que nuestra mandataria “... es una líder muy inteligente y maravillosa”, según ha dicho Trump, mientras que desde México -a pesar de los agresivos comentarios y amenazas- la respuesta de Sheinbaum siempre ha sido “despreocupada”, al señalar con una sonrisa en el rostro, “... ya saben cómo es el presidente Trump”.
A pesar de la tirantez en el manejo de varios temas -sobre todo de comercio y seguridad-, ambos presidentes se han encargado de mostrar -al exterior- el lado “amable” de la relación bilateral. Sin embargo, para la reunión de 12 presidentes de América Latina a la que ha convocado Donald Trump hoy en el hotel Doral en Miami, la gran ausente será Claudia Sheinbaum, pues no fue invitada a la “cumbre”.
De acuerdo con la agenda preliminar que se dio a conocer, en la conferencia se abordarán temas sobre el fortalecimiento de la cooperación en materia de seguridad regional, la promoción de la prosperidad mediante inversiones y comercio, y la defensa de los valores democráticos y las libertades individuales en el hemisferio. En todos los temas México tiene que ver y es pieza fundamental en el engranaje hemisférico. Sobre todo, cuando la idea es emitir una declaración conjunta en los compromisos de combate al narcotráfico, cadenas de suministro energético y desarrollo económico.
Sin embargo, a esta “cumbre” asisten solamente los líderes latinoamericanos con posturas opuestas a las de los mandatarios de izquierda, además que muy recientemente dos acontecimientos, la posición que asumió Sheinbaum con la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y el rechazo a participar en el organismo “Junta de Paz” impulsada por Trump, por no incluir a Palestina para intentar pacificar el Medio Oriente, “hirieron susceptibilidades” en la Oficina Oval.
Así que la ausencia de Sheinbaum, en una reunión en la que debió estar por el contenido de los temas, se debe a desacuerdos políticos y porque sencillamente no la invitaron.
Usted, ¿qué opina?