Ideas

Irresponsabilidad ministerial

El 21 de marzo del año pasado -en este espacio-, con motivo del caso del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, señalamos que “el prietito en el arroz -y es reprobable-, en el primer día que la Fiscalía General de la República toma en sus manos la responsabilidad del rancho, fue la ‘visita de museo’ que ayer se realizó en el inmueble por parte de los medios de comunicación, madres buscadoras, colectivos, activistas, comisiones de derechos humanos y organismos internacionales. La investigación del caso está “infectada” de irregularidades por los protocolos que la autoridad no siguió desde que tuvo conocimiento de los hechos. La intervención de la FGR es motivada por esas omisiones y en el primer día que asumen el compromiso del lugar se ‘inunda’ de personas, cuando la escena del crimen deberá de conservarse sellada a personas ajenas a las indagaciones”.

La semana anterior, en Tapalpa, Jalisco, con motivo del operativo en donde falleció Nemesio Oceguera Cervantes, “El Mencho”, en la casa donde fue sorprendido el narcotraficante más buscado del mundo sucedió algo parecido, en donde las autoridades federales abandonaron el escenario de los históricos hechos. Un día después, el Country Club -donde estaba la residencia del delincuente- estaba solitario. Los reporteros de diferentes medios que fueron a tomar testimonio de la guarida -entraron al inmueble “como Juan por su casa”- se encontraron una casa sin vigilancia y con las puertas abiertas. Pudieron ingresar sin ningún problema y tomar testimonio de la manera como vivía “El Mencho”. Incluso encontraron mucha ropa y artículos personales que posiblemente pertenecían al delincuente y su personal de su círculo; encontraron platos con alimentos y hasta manuscritos con Salmos al lado de algunas imágenes religiosas. En aquel escenario, por lo que se pudo observar, había muchos elementos para continuar con la investigación. Sin embargo, el lugar de los hechos quedó “abierto al público” sin la mínima reserva y por supuesto, afectado y contaminado para futuras investigaciones.

Ayer, durante la mañanera, a la presidenta le preguntaron sobre el asunto -ya se habían tardado- y contestó que “Pues tiene que explicarlo la Fiscalía. Ahí, como ustedes saben, fue una operación de la Secretaría de la Defensa Nacional y de inmediato pues entró la Fiscalía General de la República y ellos pues tienen que contestar esta pregunta… Ellos tienen que decir por qué se permite la entrada al lugar. Entonces ellos son los que resguardan y ellos tienen que contestar para información de todos porque se permitió la entrada”.

Lo del Rancho Izaguirre y la casa de “El Mencho” son un fiel testimonio de la falta de capacidad y profesionalismo de la responsabilidad ministerial federal en asuntos que pueden considerarse de seguridad nacional.

Usted, ¿qué opina?

Temas

Sigue navegando