¡La bienvenida del fiscal!
Sorpresa en el Congreso de Jalisco: cuando todos apostaban por los nombres de siempre, apareció Cipriano Manzanilla como nuevo fiscal Anticorrupción. Ni las quinielas más optimistas lo traían en primer lugar.
Se comenta que al quedar fuera Ricardo Sánchez Beruben, también se destraba un viejo caso para ser investigado y sancionado: el programa “A Toda Máquina”.
¡Bienvenido! La mesa está servida. Falta saber si habrá banquete… o puro aperitivo.
¿Caerán peces gordos o solo pagará la tropa?
Por cierto, después de las designaciones del auditor Superior de Jalisco y del fiscal Anticorrupción, en el Congreso del Estado siguen pendientes las reformas secundarias a la Ley de Transparencia, así como la reforma judicial. Sobre esta última, de plano no hay fecha para la aprobación.
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Donde antes se escuchaban dictámenes forenses y silencios incómodos, ahora habrá clases, presentaciones y café universitario.
El antiguo Semefo de la calle Belén tendrá una segunda vida: el IJCF lo entregó en comodato a la Universidad de Guadalajara y lo convirtió en aula. Dicen que es mejor ver jóvenes con libretas que expedientes sin resolver. Alejandro Axel Rivera, director del Instituto, celebró que los espacios “sirvan para aprender”, aunque más de uno bromea con que el lugar ya estaba acostumbrado a diseccionar… pero problemas públicos.
En la UdeG, la rectora Karla Planter agradeció el gesto institucional, que beneficiará a estudiantes de Ciencias de la Salud. Todo muy académico, muy correcto.
Eso sí, en los pasillos políticos murmuran que este comodato también sirve para mandar un mensaje: cuando no se pueden revivir cuerpos, al menos se reciclan inmuebles.
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El Mercado Corona, uno de los consentidos del Centro Histórico entrará al quirófano. El Ayuntamiento de Guadalajara anunció que “mejorará su imagen”, porque al parecer no basta con ser moderno: también hay que verse renovado cada administración.
La cirugía estética será en el primer piso, con retoques en accesos y escaleras, por la cantidad de 9.3 millones de pesos.
Cuentan que es un “reposicionamiento visual”, porque el mercado debe lucir impecable para la selfie oficial y el corte de listón.
Los locatarios, mientras tanto, esperan que además de la imagen también mejore la afluencia de clientes. Porque una escalera bonita no siempre significa ventas seguras.