Lemus, ¿sin banca o con equipo ideal?
En términos de la jerga futbolística, ahora que las autoridades de los tres niveles de Gobierno están en modo mundialista, los cambios que anunció el gobernador Pablo Lemus en su equipo el viernes pasado, resultaron en “tiritiitiiitooo nada más”.
No hubo ningún cambio en las cuatro coordinaciones estratégicas (que desde su creación en la pasada administración de Enrique Alfaro, no se sabe bien a bien cuál es su función específica más allá de crear más burocracia dorada, porque hasta los secretarios y secretarias que les reportan se quejan de que muchas veces sólo entorpecen su labor), ni tampoco en ninguna de las secretarías que integran su gabinete, más allá del ya anunciado retiro voluntario del propietario de la empresa que hace el chile Tajín, Horacio Fernández, que prefiere analizar con calma la megaoferta que le hacen interesados en comprarle su negocio, y asesorar de forma honorífica al gobernador.
Llega en su lugar como titular de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología (SICyT), Fanny Guadalupe Valdivia Márquez.
De ahí se desprenden algunos de los otros nueve cambios, que en el comunicado oficial llaman “movimientos estratégicos en el Gabinete Estatal” en esa misma secretaría, en la coordinación de Relaciones Públicas, en la dirección de Asuntos Internacionales, en el Instituto Estatal para la Educación de Jóvenes y Adultos (INEEJAD), en el Registro Civil, en la Promotora del Financiamiento para el Desarrollo de Jalisco (PROJAL), en la Agencia Metropolitana de Movilidad (AMIM) y en el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos de Jalisco (CECyTEJ), donde algo pasa porque este sería el tercer cambio de titular en poco más de un año.
No hubo, pues, el golpe de mesa que se empezó a especular, desde que luego de su informe, Lemus anunció haría cambios en su gabinete, y que habría terminado de definir la semana pasada en la encerrona que tuvo con su equipo de Gobierno en Ajijic.
Tampoco hubo la sacudida de las y los secretarios cuya permanencia negoció con su antecesor Enrique Alfaro a cambio de respaldar su campaña electoral que lo llevó a la gubernatura, ni, al parecer, una seria evaluación de desempeño para determinar cambios de primer nivel.
El mensaje implícito de Lemus al conservar a su gabinete legal de inicio, es que en su autobalance, su equipo y el rumbo de su Gobierno es el correcto y no requiere ajustes ni correcciones. Que los regaños públicos a sus funcionarios por no informarle de tarifas de agua, de obras públicas que debe parar y límites de velocidad que regresar, entre otras cosas, son parte de su estilo de gobernar. Que cuenta con el equipo ideal.
El otro escenario podría ser que es lo que hay y no cuenta en la banca con quien sustituir a los titulares, pese a las pifias que les abuchea el respetable, o de plano, que le dio el Síndrome Mejía Barón, y no se animó a hacer los cambios en el momento indicado. Esas incógnitas sólo el tiempo las irá despejando.