Lo de ayer, un ejemplo de la separación de Poderes
Ayer por la tarde, el presidente Donald Trump lo tomó como personal, se mostró frustrado, “profundamente decepcionado” y arremetió en contra de los jueces de la Corte Suprema de los Estados Unidos, quienes horas antes habían votado en declarar inconstitucionales una parte de los aranceles impuestos por el mandatario en los últimos meses. “Me avergüenzo de los jueces que votaron en contra, son una vergüenza para nuestro país, se dejaron influir por intereses extranjeros y no han tenido el coraje para hacer lo correcto”, además de llamarlos “perros falderos”.
Y aunque el presidente Trump tiene otros recursos legales temporales bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que le permite —según anunció ayer mismo— aplicar un arancel global del 10 por ciento por 150 días, mientras recibe una aprobación final para su aplicación permanente por parte del Congreso, lo que hay que destacar en este pasaje de la política de nuestros vecinos es cómo funciona la separación de poderes y su importancia en una democracia.
Donald Trump, quien al conocer la decisión de la Corte Suprema soltó un “¡Malditas Cortes!” cuando se encontraba en un desayuno, está de momento “atado de manos” para aplicar indiscriminadamente sus aranceles por el principio democrático que divide a la autoridad del Estado —Legislativo, Ejecutivo y Judicial— para evitar la concentración de poder y garantizar la democracia. Son los contrapesos del pluralismo, en donde cada poder controla y limita a los otros.
Lo de ayer en Washington es un claro ejemplo de cómo funciona la separación de poderes y cómo se mantiene y conserva una democracia, a pesar de las ocurrencias, arrebatos e impulsos de un presidente, un partido político o un movimiento, algo que hemos perdido en México y que es de lamentarse.
Usted, ¿qué opina?