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Señales y ruido: Coordenadas para leer la agenda de 2026

Para 2026 y para el resto del tiempo, hay que distinguir las señales del ruido. Acá algunas coordenadas que marcarán la agenda internacional:

1. El declive del orden internacional basado en instituciones y leyes. La fragilidad de los arreglos e instituciones internacionales que durante décadas dominaron, regularon o cuando menos contuvieron la conducta de los estados es cada vez más patente, así como la conclusión de que la única garantía a la seguridad de los países está en cuidarse a sí mismos, lo que está activando carreras armamentistas y despliegues de fuerza.

2. Mapas, rutas, cables submarinos y cuellos de botella geopolíticos. Este es uno de los ámbitos en donde el desorden más se siente: disputas por rutas cruciales, mares cruciales, posiciones cruciales, y recursos que hoy resultan clave para temas como la inteligencia artificial o para industrias como la defensa o aviación, como son los minerales críticos y tierras raras.

3. Múltiples conflictos activos. El declive del orden institucional también se siente en los muchos conflictos activos que hay en el globo, 135 según el IISS.4. Medio Oriente. Por ahora, en Medio Oriente hay una serie de frágiles ceses al fuego que tienen al menos detenida provisionalmente las escaladas mayores, pero en 2026 habrá que estar atentos sobre las treguas de Israel con Hamás, Hezbollah, los houthies y especialmente con Irán.

5. La guerra en Ucrania. Este conflicto ha probado ser mucho más difícil de resolver que lo que Trump pensaba. Por ahora todas las partes buscan convencerle de que ellas no son los obstáculos para la paz, pero la realidad es que hay una enorme distancia entre las posturas de Moscú y Kiev.

6. China-EU. Este tema rebasa con mucho a un solo año, y está marcado por la rivalidad entre una potencia establecida con una potencia emergente, y por la percepción de amenaza mutua que existe. Esto se puede observar por supuesto en la guerra comercial en curso, pero hay que incluir la guerra tecnológica, la carrera armamentista, la competencia por espacios de influencia y muchas más líneas de choque que seguirán marcando la agenda.

7. El factor Trump. Los temas señalados rebasan a Trump, pero no se puede obviar el rol que ese presidente está jugando. Sus agendas de “Estados Unidos primero”, “Hacer a Estados Unidos grande otra vez” y “Paz mediante la Fuerza”, así como su particular carácter, el diagnóstico que hace de su país y su lectura del mundo, sin mencionar su alta impredecibilidad, seguirán marcando la agenda. De un lado, se trata de un presidente que busca cumplir con sus promesas, mostrarse como forjador de acuerdos. Del otro lado, sin embargo, se trata de alguien que cree en estrategias de presión máxima, en la necesidad de mostrar su fuerza llevando a cabo ataques varios. Aun así, es importante entender que su gestión hasta ahora no está siendo bien valorada a nivel interno, especialmente por su desempeño en economía, lo que puede impactar en las elecciones intermedias de este año en su país.

8. México y el mundo. Frente a todo lo que señalo, destaco dos temas. El primero tiene que ver con nuestro lugar como un país que cree en el multilateralismo y la solución pacífica de controversias y que en el pasado ha jugado un rol activo en el establecimiento de un orden global. Esta vocación debe recuperarse. El segundo tema es Trump. La volatilidad con la que actúa, sus prioridades de proyectar fuerza, poder y cumplimiento en temas como migración o seguridad, así como otros puntos de su agenda, impactarán las negociaciones sobre el T-MEC o su disposición a actuar unilateralmente en rubros como combate al “narcoterrorismo”. Hay que leer todo eso y entenderlo a diario.

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