Sheinbaum y la inseguridad en Jalisco
La quinta visita que ha hecho en su sexenio a Jalisco la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo un propósito claro: mandar la señal de que, tras la ola de violencia que se desató luego del operativo en Tapalpa donde se abatió a “El Mencho”, líder del Cártel Nueva Generación, el 22 de febrero, Jalisco estaba en calma, y sobre todo la metrópoli tapatía, para diluir la amenaza de perder la sede mundialista a menos de 100 días del inicio de ese torneo internacional.
Por eso el viernes pasado se lanzó, desde la rueda de prensa mañanera que Sheinbaum encabezó en las instalaciones de la XV Zona Militar, en Zapopan, el llamado Plan Kukulkán, en el que participarán casi cien mil elementos de las fuerzas castrenses mexicanas, por tierra y aire, con el fin de garantizar la seguridad de los turistas nacionales y extranjeros que acudan a Guadalajara, la Ciudad de México o a Monterrey, donde se jugarán partidos de la primera ronda mundialista.
Mientras que parece que la FIFA le dio la bienvenida a ese mensaje desde tierras jaliscienses al mantener firme la sede de Guadalajara, pese a los riesgos reales que existieron de que se perdiera por el conocido ya como “domingo negro”, es claro que al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muy poco le importó y volvió a embestir al gobierno de Sheinbaum desde la primera Cumbre del Escudo de las Américas, celebrada en Florida, donde llamó a una docena de países latinoamericanos y caribeños a formar la Coalición Anticárteles de las Américas y desde donde dijo que México era el “epicentro de la violencia” generado por esas organizaciones delictivas.
Volviendo al tema de la seguridad en Jalisco, fue muy importante lo que un grupo de 30 empresarios de la entidad le comentaron a la presidenta y a su gabinete de seguridad pública, en una reunión privada que tuvieron luego de la rueda de prensa mañanera, en la que también estuvo el gobernador Pablo Lemus.
En un diálogo franco, expusieron que padecen graves problemas de inseguridad en sectores como el agropecuario, especialmente en el de la explotación maderera, del aguacate y del ganado, donde el crimen organizado quiere poner precios y exigir el pago de porcentajes sobre la venta.
Le expusieron también el monopolio que tienen en muchas comunidades rurales y de ciudades medias, donde sólo se pueden vender cigarros que las mafias distribuyen.
Aunque agradecieron y reconocieron el operativo militar en Tapalpa, pidieron auxilio ante los altos niveles de robos de autos y camiones de carga en las carreteras de Jalisco.
La presidenta tomó nota y, luego de escuchar intervenciones sobre otros temas de agua y energéticos para proyectos productivos y de inversión extranjera, pidió que se integrara una mesa para que el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, le diera seguimiento a las preocupaciones planteadas.
Así que habrá que ver si de verdad se pasa de las palabras a los hechos y se siguen recuperando territorios de Jalisco donde se delinque sin límite alguno.