¿Trump atacará a los cárteles en México?
La respuesta es sí, según todas las señales. Trump no necesita argumentos para una operación militar en México. Pero tampoco le faltan, según su nueva lógica neo-imperialista.
En Fox News, definió así su estrategia: “Y ahora vamos a empezar a golpear por tierra a los cárteles. Los cárteles están gobernando México”.
En el caso de Venezuela, Trump pasó de la retórica belicista al despliegue militar en el Caribe, el bombardeo de lanchas y luego atacó al país sudamericano.
En el caso de México, el desafío a la “seguridad nacional” de Estados Unidos son los cárteles, no su interés en el petróleo.
Trump designó en enero de 2025 a seis cárteles mexicanos como narcoterroristas.
En diciembre pasado dio un paso más que poco se comentó pese a su relevancia: emitió una orden ejecutiva para clasificar el fentanilo como “arma de destrucción masiva”.
De un plumazo, Trump convirtió el fentanilo de un narcótico en un arma química mortal. Bajo esa lógica, la respuesta sólo puede ser militar.
En esa directriz, Trump ordena a su secretario de Guerra mejorar los recursos e inteligencia para combatir el fentanilo al que identifica como “la principal causa de muerte de estadounidenses entre 18 y 45 años”.
Por si fuera poco, en su Estrategia Nacional de Seguridad entregada al Congreso también en diciembre, Trump revela sin empacho sus planes que consisten en: “Despliegues específicos para asegurar la frontera y derrotar a los cárteles, incluido, cuando sea necesario, el uso de fuerza letal para reemplazar la fallida estrategia de aplicación exclusiva de la ley de las últimas décadas”.
El documento enmarca dos grandes principios: América Primero y lo que denomina “el corolario Trump de la doctrina Monroe”, según la cual Estados Unidos hará cumplir su dominio en el hemisferio occidental.
Para esto plantea dos vías: la subordinación comercial a Norteamérica para imponer condiciones favorables a empresas estadounidenses, lo que implica desplazar a otros competidores globales como China; y el uso de “la fuerza como elemento disuasorio” ante cualquier amenaza a su seguridad nacional. Lo que, irónicamente, denomina “la paz a través de la fuerza”.
La interrogante para México ya no es si Trump atacará a los cárteles en territorio nacional, sino cuándo, bajo qué modalidad y qué dimensiones alcanzará.
¿En la frontera? ¿En operaciones encubiertas como ha sugerido? ¿En aguas nacionales? ¿O abiertamente en territorio soberano? Ocurrirá, según reiteradas señales, sin previo aviso.