Ideas

Washington ya tiene su circo y un payaso

Es “lo más racista que he visto en esta Casa Blanca”, fue el comentario del Senador republicano Tim Scott cuando vio la fotografía que Donald Trump subió en su red social -Truth Social-, en donde se veía a dos simios con las caras del ex presidente Barak Obama y su esposa Michelle. Ante la ola de críticas de todos los sectores, Trump comentó con descaro que “... no cometí ningún error”, negándose a disculparse públicamente, lo que le provoco aún más reacciones negativas sobre el descaro racista del mandatario.

Obama -mostrando cordura- no quiso responder de inmediato a la publicación que lo involucra, pero el pasado fin de semana en una entrevista en YouTube en el podcast de Bryan Tyler Cohen, sin hacer referencia al asunto, si hablo de la retórica de Trump, y estableció que “Creo que es importante reconocer que la mayoría del pueblo estadounidense considerada este comportamiento profundamente preocupante”, señalando que en la máxima posición política de Estados Unidos y del mundo, donde antes había “decoro y respeto por el cargo”, ahora “... no parece haber vergüenza”, además de calificar que la política en el país vecino se ha convertido en “... un espectáculo de payasos”.

Las respuestas de Obama hablan de su capacidad de raciocinio, decoro y respeto, en comparación con quien lo agrede e insulta, que recurre al racismo para agredir a un personaje que por la investidura que tuvo y lo que continúa representando para la sociedad y el mundo, debería tener un trato de respeto mutuo, lo que al final habla de la diferencia de niveles de diplomacia y personalidad.

Recientemente, Michael Shifter, director del centro de pensamiento Dialogo Intermamericano, dijo que “Trump es un ejemplo de cómo no se debe gobernar” y lo considero “una amenaza” por la manera unilateral con la que se maneja y las graves consecuencias que puede provocar, no solo en su país sino en el mundo.

El calificativo de “... espectáculo de payasos” a la administración de Trump por parte de Obama, nos hace razonar que a la Casa Blanca la han convertido en un circo, donde el payaso “A como chingas” es la estrella del espectáculo.

Usted, ¿qué opina?

Temas

Sigue navegando