Internacional

¿Qué aranceles anuló la Corte Suprema de EU? Esto es lo que hay que saber

Con seis votos a favor y tres en contra, la Corte Suprema determinó que el mandatario se excedió en su autoridad

El máximo tribunal de Estados Unidos anuló el viernes algunos de los aranceles más amplios que ordenó el presidente Donald Trump. Con seis votos a favor y tres en contra, la Corte Suprema determinó que el mandatario se excedió en su autoridad al usar una ley de poderes de emergencia para justificar nuevos impuestos a bienes procedentes de casi todos los países del mundo. 

Trump ha lanzado una andanada de nuevos aranceles durante el último año. Pese al fallo del viernes, muchos gravámenes a distintos sectores continúan vigentes —y el presidente ya ha dicho que recurrirá a otras opciones para imponer más impuestos a las importaciones, incluido un plan para aplicar un nuevo arancel global del 10%. 

Pero la decisión de la Corte Suprema invalida un conjunto central de aranceles implementados por el gobierno de Trump mediante el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA por sus iniciales en inglés) de 1977.  

LEE: Trump anuncia arancel global del 10% tras fallo del Supremo de EU

La IEEPA autoriza al presidente a regular ampliamente el comercio tras una declaratoria de emergencia nacional. A lo largo de los años, los presidentes han recurrido en decenas de ocasiones a esta ley, a menudo para imponer sanciones a otras naciones. Pero Trump fue el primero en utilizarla para implementar aranceles.
A continuación, un repaso de los aranceles —ahora anulados— que implementó el mandatario con el uso de la IEEPA, y de otros gravámenes que siguen vigentes. 

En los primeros meses de su mandato, Trump usó la IEEPA para ordenar impuestos a las importaciones de casi todos los países del mundo. El 2 de abril, fecha que llamó "Día de la Liberación", impuso aranceles "recíprocos" de hasta 50% a bienes procedentes de decenas de naciones —y un gravamen base del 10% a prácticamente todos los demás. 

El impuesto del 10% entró en vigor a inicios de abril. Pero la mayor parte de los gravámenes más elevados del Día de la Liberación se retrasó varios meses, y muchas tasas se ajustaron eventualmente --en algunos casos, tras nuevos acuerdos "marco". La mayoría de los aranceles entraron en vigor el 7 de agosto. 

La emergencia nacional que, de acuerdo a los argumentos de Trump, sustentaba estos aranceles, era la brecha significativa entre lo que Estados Unidos vende y lo que compra del resto del mundo. Pese a ello, los bienes de países con los que Estados Unidos mantiene un superávit comercial también fueron objeto de gravámenes. 

Entre los principales socios comerciales afectados por los aranceles del Día de la Liberación figuran Corea del Sur, Japón y la Unión Europea, que en conjunto exportan a Estados Unidos una amplia gama de productos como electrónicos, automóviles y refacciones automotrices, así como productos farmacéuticos. 

Luego de distintas conversaciones comerciales, las tasas de Trump sobre la mayoría de los bienes se situaban en un 15% para la Unión Europea, Japón y Corea del Sur antes del viernes. Pero apenas el mes pasado, Trump amenazó con elevar los gravámenes sobre ciertos productos surcoreanos a 25% —y países de todo el mundo aún enfrentan aranceles específicos por sector que no se basan en la IEEPA. 

Al inicio de su segundo mandato, Trump usó la IEEPA para imponer nuevos aranceles a los tres principales socios comerciales de Estados Unidos: México, Canadá y China. 

Para justificar estos aranceles, Trump declaró una emergencia nacional basada en la inmigración ilegal y el tráfico de drogas como el fentanilo y los precursores químicos para su elaboración. Los gravámenes se dieron a conocer a principios de febrero de 2025, pero entraron en vigor de manera gradual —y en ocasiones se retrasaron, redujeron o incrementaron mediante nuevas represalias. 

Antes de la decisión del viernes, los "aranceles por tráfico" sobre importaciones canadienses y mexicanas eran del 35% y 25%, respectivamente, para bienes que no forman parte del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) de 2020. China, por su parte, enfrentaba un arancel del 10% relacionado con el fentanilo, la mitad de lo que Trump impuso a inicios del año pasado. 

Los bienes chinos también llegaron a enfrentar gravámenes sumamente elevados tras el anuncio del Día de la Liberación, pero las tasas han disminuido desde entonces en virtud de negociaciones comerciales. 

Entre las principales importaciones de Estados Unidos desde China se incluyen teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos, así como ropa, juguetes y electrodomésticos. En tanto, Canadá y México son algunos de los principales proveedores de vehículos y autopartes. Canadá también es el mayor proveedor de petróleo crudo de Estados Unidos. Y México es un exportador clave de vegetales y bebidas, entre otros productos. 

Trump también usó la IEEPA a mediados del año pasado para imponer aranceles significativos a las importaciones brasileñas, mencionando las políticas del país y el proceso penal en contra del expresidente Jair Bolsonaro. 

Brasil ya enfrentaba la tasa base del 10% del Día de la Liberación. Los aranceles vinculados a Bolsonaro añadieron otro 40%, para un gravamen total de 50% sobre muchos productos. 

En realidad, Estados Unidos ha mantenido un superávit comercial constante con Brasil a lo largo de los años. Pero entre las principales exportaciones del país figuran productos manufacturados, petróleo crudo y productos agrícolas como la soya y el azúcar. 

India también ha enfrentado aranceles adicionales en virtud de la IEEPA. Después del Día de la Liberación, Trump ordenó un gravamen del 25% a las importaciones indias —y más tarde añadió otro 25% por la compra de petróleo ruso por parte de la nación asiática --citando también la ley de poderes de emergencia—, elevando el total a 50%. 

Pero ambas naciones alcanzaron un acuerdo marco comercial a principios de este mes. Trump afirmó que el primer ministro Narendra Modi aceptó dejar de comprar petróleo ruso, y que planeaba reducir los aranceles sobre India a 18%. India, por su parte, destacó que "eliminaría o reduciría aranceles" sobre todos los bienes industriales de Estados Unidos y sobre una amplia gama de productos agrícolas. 

Entre las principales exportaciones de India a Estados Unidos se incluyen productos farmacéuticos, piedras preciosas, ropa y textiles. 

A pesar de que la Corte Suprema anuló los amplios aranceles que implementó Trump al amparo de la IEEPA, la mayoría de los países aún enfrenta altos gravámenes de Estados Unidos en sectores específicos. 

Al citar amenazas a la seguridad nacional, Trump ha usado otra ley —la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962— para ordenar gravámenes al acero, el aluminio, los vehículos, el cobre y la madera a nivel mundial. En septiembre comenzó a implementar aranceles adicionales en virtud de la Sección 232: gabinetes de cocina, muebles de baño y muebles tapizados. 

En medio de la presión por contener el alza de precios, Trump ha revertido recientemente algunos de sus aranceles. Más allá de los acuerdos marco comerciales, eso ha incluido añadir exenciones a gravámenes específicos y eliminar impuestos a la importación para bienes como café, fruta tropical y carne de res. 

Aun así, Trump ha amenazado con nuevos gravámenes sectoriales. Y tras la decisión del viernes, anunció que firmaría una orden ejecutiva para promulgar un arancel global del 10% —usando otra ley federal, conocida como la Sección 122. Esos gravámenes estarían limitados a sólo 150 días, a menos que se prorroguen mediante el Congreso.

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