Jalisco

Sin Trolebús, mantienen carril exclusivo en Avenida Hidalgo

Tras cinco décadas de operación, la administración estatal le pone fin a este medio de traslado

El Trolebús, que en su momento fue uno de los pilares del sistema de transporte masivo en Guadalajara, dejó de circular por la ciudad. En respuesta a una solicitud de información, el Sistema de Tren Eléctrico Urbano confirmó que las unidades “han cumplido con su periodo de servicio”. Y desde el 14 de noviembre de 2025 “se incorporaron ocho camiones eléctricos, operados por mujeres conductoras”. 

Pero hay quejas contra el nuevo sistema: en el paradero de Hidalgo y Victoriano Salado, se documentó que la espera fue de hasta 30 minutos entre una unidad y otra. Carmen, una usuaria frecuente, comentó que la aplicación indicaba un tiempo de espera de tres minutos, pero después de 10 minutos todavía no había pasado ninguna unidad.

El testimonio de Azul, otra usuaria, coincidió con este sentimiento: “Pensamos que pasaría más seguido porque los cambiaron y llegaron más, pero no”.

Por otro lado, Etney y Abisai, quienes se bajaron de uno de los nuevos camiones en el Centro de Guadalajara, mencionaron también las demoras. “Para esperarlo normalmente sí tarda en pasar”, comentó Etney.

José Juan Pablo Rojas, académico de la Universidad de Guadalajara, explicó que, si bien la autoridad apuesta por las unidades de electromovilidad, sería importante analizar el costo-beneficio de ambos tipos de unidades. “Habría que ver si hay un mayor ahorro en lo que implicaba el consumo energético de las unidades del Trolebús”.

Por otro lado, aunque el sistema de catenarias o cables que alimentaban a los trolebuses sigue instalado, se ha comenzado a retirar de manera gradual, especialmente en el Centro Histórico de Guadalajara.

Sobre las unidades del Trolebús permanecen estacionadas en la base de mantenimiento en la Colonia Tetlán.

El adiós de ese sistema marca un cambio histórico en el transporte de la ciudad, pero deja dudas sobre la eficacia de las nuevas unidades y las consecuencias del abandono del sistema original.

Lo que sigue en operaciones es el Bus-Bici en Avenida Hidalgo, en el Centro Histórico de la ciudad (de Victoriano Salado Álvarez a Contreras Medellín), con la finalidad de reducir el número de accidentes en esa vía, que es una de las más peligrosas. Es un carril confinado en el que conviven los pasajeros y pedalistas.

Las fechas clave del sistema

  • 1974 - El Gobierno de Jalisco autorizó el proyecto para dotar a la ciudad de una red de trolebuses. Inició con las dos primeras rutas: Panteón Nuevo-Zapopan (R-200) y Tlaquepaque-Plaza del Sol (R-300).
  • 1981 - Se modificaron las dos rutas por: Panteón Nuevo-Zapopan (R-200) y Tlaquepaque-Plaza del Sol (R-300).
  • 1983 - Inician las nuevas rutas: Par Vial y Obrero (400 y 500). 
  • 1986 - Ponen a pruebas nuevos trolebuses articulados en los Pares Viales Oriente-Poniente (Hidalgo-República y Javier Mina-Juárez-Vallarta).
  • 2006 - La ciudad tenía 248 kilómetros lineales de cableado para tres rutas del Trolebús: 200, 400 y 500.
  • 2015 - El Gobierno estatal invierte 80 millones de pesos en 25 camiones de un nuevo prototipo del Trolebús. 
  • 2024 - Las fallas mecánicas recurrentes reducen la flotilla. 
  • 2025 - Dejan de circular los trolebuses.

“Fue en el trolebús donde me enamoré de mi esposo”

El Sol rebotaba en los ojos de Jaqueline. Tomaba un pedazo de pepino con un débil tenedor de plástico que, desvaído, se doblegaba tras cada estocada que hacía en la fruta bañada en chamoy y chile piquín. Se acomodaba los distraídos cabellos que caían sobre su frente y los acomodaba, con soltura, detrás de su oreja. Acariciaba su mejilla izquierda, se ruborizaba y dejaba escapar una tenue sonrisa, como de quien se desvive de amor, cuando recuerda que fue en la ruta Eje Norte-Sur del trolebús donde se enamoró de su esposo, Joaquín, en 1983. Alzaba la vista ante el canto de los pájaros que, en tropel, se acurrucaban en las copas de los árboles; el Sol hacía de sus ojos un espejo por el que corría el ajetreo cotidiano de avenida Federalismo. “Es una pena que se haya acabado el trolebús. La ciudad ya está muy cambiada, es diferente”.

“Yo trabajaba por Paseo Alcalde y él en el San Juan de Dios. Lo veía cuando iba al restaurante a comer, pero no le prestaba mucha atención. Así duró como un mes hasta que un día me esperó hasta que saliera y me dijo que me acompañaba al camión, al trolebús. Se podría decir que fueron nuestras primeras citas porque me compraba flores o un helado en el camino y platicábamos de muchas cosas. Yo siempre lo vi como un amigo, pero era muy caballeroso, muy detallista. Me acompañaba hasta Colón, donde me bajaba, y él se regresaba al Centro porque vivía para el otro lado”, cuenta Jaqueline.

“Todos los días me acompañaba al trolebús y un día, en el que recuerdo que ya lo empezaba a ver con ojos de amor, me llevo un ramo de rosas y un peluche muy grande de un oso panda comiendo un bambú. Yo iba bien cargada de regreso a mi casa, pero bien enamorada. Mi papá se molestó cuando llegué a mi casa porque no quería que tuviera novio, pero yo ya estaba pérdida. Dos semanas después me pidió ser su novia cuando me llevó a una cafetería que estaba por la Catedral. Casi dos años fuimos novios y luego nos casamos, pero fue en el trolebús donde me enamoré de mi esposo”, sentenció.

Las hojas de los árboles, cómplices de la historia, bailaban gráciles en el asfalto y desafiaban el humo que escupían los carros. El viento era sereno y cargaba los besos de Joaquín, que Jaqueline traía al presente con cada suspiro y risa nerviosa ante la grabadora. Para ella, la ciudad en la que creció, se enamoró, se casó y ha criado a sus hijos y nietos no es la misma, ha cambiado. La nostalgia hace surcos en su rostro; de pronto, deja caer sus ojos y adopta una voz reacia.

“La ciudad antes era segura, era tranquila, pero ahora es muy diferente: hay mucha contaminación, mucho tráfico, muchos problemas. Me da miedo que mi hija más pequeña (de 16 años) ande sola en el camión, por eso vengo por ella cuando puedo, si no mando a uno de sus hermanos […]. El trolebús era un lugar familiar, seguro, donde no pasaba nada. Ahora escuchamos que ya se llevaron a un joven, o que ya agredieron a una jovencita. Es muy diferente”, concluyó Jaqueline.

El trolebús, conocido hoy como SITREN, ha llegado a su fin tras cinco décadas de operación en la metrópoli. Pese a que durante el sexenio de Aristóteles Sandoval se adquirieron 25 unidades para revivir al sistema de transporte público, las catenarias ya fueron retiradas de la Plaza de la Liberación tras las obras de remodelación en el lugar, confirmó la alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo. En tanto, el Sistema de Tren Eléctrico Urbano (SITEUR) señaló que el cableado comenzará a ser retirado, empezando en el Centro tapatío. El titular de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública, David Zamora, anotó que el trolebús sería sustituido por camiones eléctricos.

La cifra

  • 8 unidades eléctricas, alimentadas por baterías, circulan desde noviembre de 2025, sustituyendo a los trolebuses.

Un sistema de transporte envidiado

Para Luis Torres, el trolebús era uno de los símbolos y elementos más característicos de Guadalajara. Recuerda que con regularidad solía viajar a León, San Luis Potosí y Durango por trabajo, y en aquellas ciudades sus compañeros de trabajo “chuleaban” a este sistema de transporte público. Ahora, a sus 81 años, aún rememora los viajes que solía hacer con sus hijos al Parque Rojo a bordo de una de estas unidades.

“Al menos dos sábados al mes traía a mis hijos más grandes al Parque Rojo. De aquí nos íbamos al Centro y les compraba una playera de las Chivas o unos tachos para jugar futbol. Era muy bueno el servicio, era rápido y recuerdo que los camiones no estaban tan descuidados. Todos mis compañeros de trabajo en León decían que querían pedir el cambio en la empresa para venirse a vivir aquí, a Guadalajara. Por muchas cosas, pero siempre chuleaban el trolebús, como si fuera una ciudad de Estados Unidos o de Europa”.

Su bastón sostenía su cansado brazo y el sombrero, bastante pequeño, apenas lo protegía de los incesantes rayos del Sol. Al igual que otros usuarios, lamentó el final del trolebús, al que asoció con “un cambio muy rápido de Guadalajara. Mis hijos vivieron en una ciudad totalmente diferente a la mía”.

Por su parte, José Luis criticó la decisión de eliminar el trolebús, pues advirtió que “era de los pocos sistemas de transporte público que funcionaban”. Molesto ante la noticia, descansó sus bolsas de plástico en el piso y despotricó en contra de lo que, dijo, “están acabando lo que queda de la ciudad”. 

“Yo tomaba todos los días el trolebús para ir del trabajo a mi casa. Un solo camión, una sola ruta. Hoy tengo que tomar el tren y otros dos camiones para llegar a mi casa. Con sus decisiones cada vez hacen más difícil y costoso el transporte público”.

El trolebús nació a mediados de los años 70, como un novedoso método de transporte para la ciudad, que tuvo su auge en la década de los 80. EL INFORMADOR

La eficiencia que quedó en el abandono

El precursor de las líneas del Tren Ligero del Área Metropolitana de Guadalajara, con relación directa con la Línea 1, fue el trolebús, el sistema de transporte público más importante de la metrópoli durante la segunda mitad del siglo XX. Este medio eléctrico nació en 1976, luego de la construcción de la actual calzada Federalismo, y como sustitución del tren eléctrico que no pudo ser concluido en tiempo y forma y se consolidó durante la década de los 80 como una alternativa moderna y eficiente frente a los camiones de combustión interna. Sin embargo, con el tiempo, y el surgimiento de nuevos métodos de transporte, el proyecto de trolebús fue abandonado y en este 2026 el Gobierno del Estado le puso punto final.

Entre las rutas que presumía el sistema, la más emblemática era el Eje Norte-Sur, que recorría la Calzada Federalismo desde la zona Norte de Guadalajara hasta el Sur de la ciudad. Este corredor incluía un tramo subterráneo bajo el Parque de la Revolución (Parque Rojo), con estaciones como Juárez, lo que permitía evitar la congestión vial del Centro Histórico. También existieron rutas complementarias en Juárez, Washington, Circunvalación, Hidalgo, Colón, Tránsito, 18 de marzo, 16 de septiembre y Calzada Independencia, además de ramales que conectaban zonas habitacionales con el resto de la red. 

Sin embargo, la llegada de la Línea 1 en 1989 sustituyó la ruta Norte-Sur y acaparó las estaciones superficiales y subterráneas. En 1994, con la Línea 2, se modificaron varias rutas del sistema, como la Par Vial 400 y 500 para tomar Independencia, Industria, Vallarta e Hidalgo. El sistema poco a poco era reemplazado, además de que no se le dio el mantenimiento ni la inversión requerida a las unidades. A partir del año 2006 el trolebús perdió rutas, los camiones eran sustituidos por unidades tradicionales y el interés del Gobierno del Estado por revivirlo se esfumó. Durante el sexenio de Aristóteles Sandoval se adquirieron 25 unidades nuevas para revitalizar el sistema, pero la intención se quedó en el papel.

El sistema fue rentable porque utilizaba energía eléctrica, lo que reducía costos de operación; tenía alta capacidad de pasajeros y requería menor mantenimiento mecánico que los autobuses tradicionales. A esto se sumaba su bajo impacto ambiental. Pero el auge del Tren Ligero acabó con el crecimiento del trolebús.

El trolebús contra las unidades actuales

  • Trolebús: Sistema eléctrico con catenarias, eficiente y de bajo costo operativo, que funcionó por más de 50 años en Guadalajara.
  • Unidades eléctricas actuales: Sustituyen al trolebús, pero presentan quejas por demoras y baja frecuencia. Dependen de baterías, generando residuos.
  • Ventajas del Trolebús: Energía ilimitada, sin depender de baterías, y menor impacto ambiental. Costos operativos bajos.
  • Desventajas de las nuevas unidades: La transición no ha sido del todo satisfactoria entre los usuarios.
  • Infraestructura: Se retira la catenaria del trolebús, dejando dudas sobre la gestión de recursos previos.
  • Cambio histórico: La desaparición del trolebús marca el fin de un sistema emblemático, dejando dudas sobre la efectividad de la nueva alternativa y la correcta gestión de las inversiones previas.

Voz del experto
Luis Nazario Ramírez, académico de la Universidad de Guadalajara

“Fue desaprovechado”

Tras cinco décadas de operación, para el académico de la Universidad de Guadalajara, Luis Nazario Ramírez, el sistema de trolebús fue desaprovechado: fue un sistema que funcionó en el Área Metropolitana de Guadalajara, con buena cobertura, que era eficiente, de bajo costo y que aprovechaba instalaciones de catenarias existentes, por lo que no requería de una mayor inversión. Sin embargo, se optó por desaparecer un “sistema de transporte sustentable”.

“Usaba energía eléctrica, era muy eficiente. Los autobuses que se compraron en la última etapa eran de modelo reciente que podían seguir funcionando. Sí se desaprovechó la oportunidad de seguir contando con ese sistema, independiente a que se cambie a otros autobuses de una generación nueva, de autonomía eléctrica”, anotó.

El experto identificó una serie de ventajas que hacía del trolebús un buen sistema de transporte: al ser impulsados por catenarias, las unidades contaban con energía ilimitada y no dependían de la carga de una batería autónoma. Además, todo el corredor por donde corría la infraestructura también contaba con energía ilimitada, además de que no requería inversión. 

Asimismo, estas unidades no desechaban baterías, como lo harán los nuevos camiones, lo que abre la posibilidad de que se generé un problema de contaminación al no contar en la ciudad con lugares destinados al desecho de estos productos. El trolebús, recordó, solía ser uno de los sistemas mejor evaluados por la ciudadanía.

La razón de la sustitución, aventuró Ramírez, es el cambio hacia autobuses eléctricos, sin embargo, cuestionó la eliminación del trolebús y de un medio de transporte que funcionaba. “Se desperdició una cantidad de infraestructura que funcionaba”.

CT

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