Jalisco

Brote de sarampión en Jalisco: ¿Qué cubrebocas es mejor para los niños en las escuelas?

De acuerdo con datos oficiales, Jalisco se mantiene como la entidad con mayor número de casos en el país

El repunte de casos de sarampión en Jalisco llevó a las autoridades estatales a establecer el uso obligatorio de cubrebocas en las escuelas de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), como parte de una estrategia preventiva para frenar la propagación del virus dentro de la comunidad escolar. La medida quedó formalizada a través de un oficio suscrito por el secretario de Salud Jalisco, Héctor Raúl Pérez Gómez, y tendrá una vigencia inicial de al menos 30 días, a partir del 3 de febrero de 2026.

El sarampión es una enfermedad de origen viral con un alto nivel de contagio, que se transmite mediante gotículas y partículas suspendidas en el aire cuando una persona infectada tose, estornuda o incluso al hablar. En este contexto, el uso de cubrebocas en espacios cerrados y concurridos, como los planteles educativos, tiene como finalidad disminuir la dispersión del virus y romper las cadenas de transmisión, en particular entre menores que aún no completan su esquema de vacunación.

LEE: Módulos de vacunación contra el sarampión, ubica el más cercano a tu domicilio

¿Cuál es el cubrebocas más adecuado para los niños en las escuelas?

Para identificar qué tipo de cubrebocas resulta más efectivo en el entorno escolar durante un brote, es fundamental considerar que el sarampión se transmite por vía aérea y que las partículas virales pueden permanecer suspendidas durante cierto tiempo.

Tipos de cubrebocas y nivel de protección

  • Cubrebocas quirúrgicos:

Son los de uso más extendido y ofrecen una protección adecuada frente a gotículas respiratorias de mayor tamaño, como las que se expulsan al toser o estornudar. En el ámbito escolar, suelen ser la opción más viable para la mayoría de los niños, siempre y cuando se ajusten correctamente y cubran por completo nariz y boca, sin dejar espacios abiertos.

  • Cubrebocas N95, KN95 o FFP2:

Este tipo de protección brinda una mayor capacidad de filtración frente a partículas finas y aerosoles que pueden transportar virus. En condiciones ideales, estos respiradores logran filtrar al menos el 95 % de las partículas presentes en el aire, siempre que se encuentren bien sellados al rostro.

No obstante, su uso en población infantil presenta limitaciones, ya que no siempre existen modelos diseñados específicamente para niños y, además, lograr un sellado adecuado resulta más complicado en rostros pequeños.

  • Cubrebocas de tela o higiénicos:

Si bien ayudan a disminuir la dispersión de gotículas, su nivel de protección es menor, sobre todo cuando no cuentan con varias capas de material con capacidad filtrante.

LEE: ¿En qué municipios será obligatorio el uso de cubrebocas por sarampión?

Recomendación práctica para el entorno escolar

Considerando que el objetivo central en las escuelas es reducir la transmisión entre alumnos, docentes y personal administrativo, la alternativa más adecuada es el uso de cubrebocas quirúrgicos de buena calidad y en tallas acordes a la edad de los niños ya que estos ofrecen una barrera efectiva contra las gotículas respiratorias y resultan más cómodos para su uso durante la jornada escolar. En casos donde se disponga de cubrebocas tipo KN95 diseñados para niños y con un ajuste correcto que no afecte la respiración ni la comodidad, pueden valorarse en escenarios de mayor riesgo.

En cualquier caso, el aspecto determinante es el ajuste: un cubrebocas mal colocado, flojo o con filtraciones laterales pierde gran parte de su efectividad.

Más allá del uso de cubrebocas, las autoridades sanitarias y educativas reiteran la importancia de mantener al día los esquemas de vacunación, ya que la vacuna triple viral continúa siendo la medida más eficaz para prevenir el sarampión y evitar complicaciones.

De acuerdo con datos oficiales, Jalisco se mantiene como la entidad con mayor número de casos en el país, al acumular más de mil 700 contagios y cientos de casos activos distribuidos en al menos 18 municipios. Asimismo, se han confirmado contagios en al menos 22 planteles escolares, situación que derivó en la aplicación obligatoria del cubrebocas en centros educativos estratégicos de la zona metropolitana.

Entre las recomendaciones complementarias emitidas por las autoridades destacan:

  • Revisar y actualizar los esquemas de vacunación de niñas y niños.
  • Favorecer la ventilación natural, manteniendo abiertas puertas y ventanas en las aulas.
  • Promover el lavado frecuente de manos y la etiqueta respiratoria al toser o estornudar.

Si bien la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para prevenir el sarampión, en las escuelas el uso de cubrebocas quirúrgicos correctamente colocados representa una medida complementaria clave para resguardar a niñas, niños y al conjunto de la comunidad escolar mientras continúe el brote. 

YC

Sigue navegando