Día Internacional de la Mujer: ¿Por qué se lleva levantado el puño en las marchas del 8M?
Este gesto se hizo más visible entre las décadas de 1960 y 1970, durante la llamada Segunda ola del feminismo
Durante las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo, uno de los gestos más visibles entre las manifestantes es el puño levantado. Esta imagen se ha convertido en un emblema del movimiento feminista porque simboliza resistencia, unión y la exigencia de derechos para las mujeres.
El llamado puño feminista integra dos elementos con fuerte carga simbólica: el puño en alto, asociado históricamente a la protesta frente a la injusticia, y el símbolo de Símbolo de Venus (♀), que representa a las mujeres. La combinación de ambos refleja la idea de empoderamiento y de una lucha colectiva por la igualdad de género.
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El origen de este gesto se remonta a distintos movimientos sociales del siglo XX, donde el puño levantado comenzó a utilizarse como señal de desafío y solidaridad entre quienes protestaban contra la opresión. Con el paso del tiempo, el feminismo adoptó esta imagen para expresar la organización y la fuerza de las mujeres.
Su presencia se hizo más visible entre las décadas de 1960 y 1970, durante la llamada Segunda ola del feminismo. En ese periodo, activistas de varios países impulsaron protestas y campañas para exigir cambios profundos en materia de derechos, entre ellos igualdad salarial, mejores oportunidades laborales, el derecho a decidir sobre su propio cuerpo y el fin de la violencia de género.
Desde entonces, el puño en alto se convirtió en una representación gráfica de esas demandas y de la lucha por transformar las condiciones de desigualdad.
Cada año, durante las marchas del 8M, millones de mujeres en diferentes ciudades levantan el puño como una señal de apoyo mutuo y de fortaleza colectiva. El gesto recuerda que la búsqueda de igualdad entre mujeres y hombres continúa en diversos ámbitos, como el trabajo, la política, la educación y la vida cotidiana.
En la actualidad, este símbolo se ha extendido a nivel internacional y aparece en pancartas, ilustraciones, campañas y publicaciones en redes sociales, consolidándose como un ícono global de resistencia, sororidad y defensa de los derechos de las mujeres.
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