Sábado, 07 de Marzo 2026

Clásico tapatío: Un partido, dos colores y una misma sangre

En la familia Mendoza, la fraternidad incluye una rivalidad deportiva que aporta vivencias para compartir y recordar

Por: El Informador

Entre apuestas y mucha carrilla, los hermanos Mendoza mantienen viva la esencia  del Clásico que termina en recuerdos agradables y sonrisas. EL INFORMADOR/A. Olivárez

Entre apuestas y mucha carrilla, los hermanos Mendoza mantienen viva la esencia del Clásico que termina en recuerdos agradables y sonrisas. EL INFORMADOR/A. Olivárez

En Guadalajara, el futbol suele dividir corazones, pero en la familia Mendoza también funciona como un punto de encuentro. Cada vez que se acerca el Clásico Tapatío entre Atlas y Chivas, la tensión comienza a sentirse varios días antes. De un lado está Luis Felipe, fiel seguidor rojinegro; del otro, Óscar, quien defiende con orgullo los colores rojiblancos.

Las bromas empiezan desde el inicio de la semana. Pequeñas apuestas, recuerdos de partidos pasados y la clásica “carrilla” alimentan la rivalidad entre hermanos. Ya sea en la mesa, en la sala o en el chat familiar, el clásico comienza a jugarse mucho antes de que ruede el balón.

Para ambos, la semana del Clásico Tapatío se vive de una manera especial. Así lo explica Luis Felipe, quien asegura que desde el lunes el ambiente cambia y el partido empieza a sentirse en cada conversación.

“Se viene el clásico y, cuando te levantas desde el lunes, ya empiezan todos a molestarse, a hablar del partido, de qué va a pasar y a recordar. Obviamente nosotros a recordarles cuando los hemos eliminado o cuando les hemos ganado, y ellos también. Ya cuando empieza toda esa pasadera de carrilla, se empieza a sentir el clásico. Y cuando ya va a llegar el día, sí hay nervios, sí hay nervios. Y más ahora que Chivas llega en buen momento y el Atlas con Diego Cocca en casa es garantía”, reconoció.

Uno de los recuerdos más significativos para ambos ocurrió durante el torneo Apertura 2009, cuando asistieron juntos por primera vez a un Clásico Tapatío en el estadio Jalisco. Luis Felipe confesó que llevó a su hermano con la intención de convertirlo en aficionado del Atlas, aunque la historia terminó siendo muy distinta.

“El primer clásico que me tocó vivir con Óscar fue en el Jalisco. Fue el último partido del Javier Hernández, en el clásico, y el Atlas perdió. Yo me llevé a Óscar al clásico pensando que él le iba a ir al Atlas. Yo dije: ‘De aquí lo amarro para el Atlas’. Y nos fuimos. Pero no, nos metió goles el ‘Chicharito’ y Omar Bravo. Ese fue el clásico que yo recuerdo con él. Él estaba muy chico, pero le fue a las Chivas”, reveló.

Por su parte, Óscar conserva con especial cariño ese primer clásico vivido junto a su hermano, una experiencia que marcó su relación con el fútbol.

“En mi casa, él fue quien me llevó por primera vez a un estadio ya con más conciencia, cuando estaba en la adolescencia. Me tocó vivirlo desde afuera, caminando por las calles rumbo al estadio Jalisco. Recuerdo que todavía jugaban ahí las Chivas y fue él quien me hizo sentir por primera vez la emoción de un estadio: la gente cantando, el ambiente y toda esa aventura.

“Me acuerdo perfecto de entrar al estadio y verlo completamente lleno. Y sí, justamente era un clásico, un Chivas contra Atlas. Esa vez mis Chivas ganaron 4-1 y el ambiente era increíble; se sentía que en cualquier momento podía caer otro gol. Fue un clásico muy bueno. Y claro, le tomé cariño a los colores de Chivas y le festejé los goles, fue toda una aventura”, recordó.

A pesar de la rivalidad, en la familia Mendoza siempre prevalece el respeto. La pasión, la carrilla y las emociones forman parte del ritual de cada clásico, pero todo termina en buenos términos.

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones