La victoria 1-0 del América ante el Union de Filadelfia, en la ida de los octavos de final de la Copa de Campeones de la Concacaf, pasó a segundo término cuando el portero Luis Ángel Malagón salió del juego en camilla y con lágrimas en los ojos.Fue en un despeje de rutina en el que al arquero americanista se le dobló un tobillo y cayó al césped. Su reacción —tomarse el pie y olvidarse del juego— ya indicaba que era algo serio.En la conferencia de prensa posterior al juego, André Jardine, entrenador de las Águilas, confirmó las sospechas y temores de la afición azulcrema y de la Selección Mexicana:"Lo de Mala nos parece una lesión bastante grave; vamos a ver, probablemente algo en el tendón de Aquiles. Ojalá no sea una ruptura total, pero incluso una parcial lo dejaría fuera por un buen tiempo", mencionó.La lesión del tendón de Aquiles es una de las más delicadas para cualquier deportista, pues resulta indispensable para la aceleración y los cambios de dirección.La rotura total o parcial suele tratarse en los deportistas mediante cirugía, según el blog del traumatólogo M. Ballester, especialista en pie y tobillo y medicina deportiva. Sin embargo, esta opción también requiere un tiempo de recuperación más largo, de ocho a 12 meses.Si la lesión de Malagón resultara menos grave y se siguiera un tratamiento conservador, podría requerir entre 3 y 6 meses, lo que, en el mejor de los casos, lo dejaría con un tiempo muy justo para poder participar en el Mundial 2026.Una pena para el portero del América, que prácticamente tenía un lugar asegurado en la Selección Mexicana, aunque la titularidad seguía en disputa con Raúl "Tala" Rangel.Por otra parte, la previsible ausencia de Malagón podría asegurar que Memo Ochoa cumpla su sexta Copa del Mundo y abrir la puerta a Carlos Acevedo, portero de Santos, que fue convocado al pasado juego contra Islandia.