El Super Bowl LX del próximo 8 de febrero marcará la segunda ocasión en la que los Seahawks enfrenten a los Patriots por la supremacía de la NFL. La otra ocasión fue en el año 2015, para la edición XLIV que para los aficionados de Seattle aún trae dolorosos recuerdos y para los seguidores del futbol americano, la pregunta: ¿por qué no corrieron con el ovoide?En Glendale, Arizona, los Halcones Marinos, dirigidos por Pete Carroll y comandados por un joven Russell Wilson, buscaban el bicampeonato, mientras los Patriotas de Tom Brady volvían a la Final por primera vez en tres años e iban tras su cuarto Vince Lombardi.Era un partido cerrado, en el que los Pats habían tomado ventaja hasta en dos ocasiones, pero que los entonces monarcas lograron dejar empatado a 14 en la primera mitad y en el tercer cuarto sacaron una ventaja de diez puntos, hasta que las defensivas -de Nueva Inglaterra y la Legión del Boom de Seattle- apretaron las tuercas y las ofensivas tenían que despejar.La tensión aumentó cuando Brady encontró a Danny Amendola para un touchdown y redujeron la distancia a tres en el tercer cuarto. Luego de una serie inoperante de Wilson y compañía, los de Bill Belichick recuperaron la ventaja 28-24, ahora con la mancuerna Brady-Edelman.Seattle tendría la última palabra al final del encuentro, orquestando una ofensiva de 79 yardas, hasta la uno de Nueva Inglaterra cuando llegó la catástrofe, al tener a Marshawn Lynch en su momento y con más de 100 yardas en el juego y una anotación, pero decidieron sorprender por aire. El pase de Wilson a Ricardo Lockette acabó en manos de Malcolm Butler, dando el triunfo a los Patriotas.Ahora, Sam Darnold tiene la oportunidad de conseguir su primer anillo de campeón y sacarle esa espina del pasado a la afición, contra un Drake Maye y un equipo que se ha mostrado igual de completo y quiere devolver a su organización a la cima y comenzar un nuevo legado.SV