Enero de 2026 llega con un panorama financiero retador para los hogares mexicanos. Tras los gastos de diciembre, las deudas acumuladas y los ajustes económicos de inicio de año obligan a reforzar la planeación y el control del dinero para evitar desequilibrios mayores.La llamada cuesta de enero es un fenómeno recurrente que se presenta cada inicio de año y se manifiesta en la reducción del poder adquisitivo. Sus principales causas son el gasto excesivo durante las fiestas decembrinas, el incremento de precios por inflación y el pago de compromisos fijos como predial, servicios, seguros o colegiaturas.Especialistas advierten que la cuesta de 2026 podría ser más severa que en años anteriores. La inflación se mantiene alrededor del 4 %, con aumentos derivados de ajustes al IEPS, nuevos aranceles y alzas fiscales en productos como bebidas azucaradas y algunos servicios básicos.Para sortear este periodo, expertos sugieren adoptar medidas inmediatas:Superar la cuesta de enero 2026 no solo implica recortar gastos, sino cambiar hábitos. Este mes puede ser una oportunidad para iniciar un fondo de emergencia y planear con anticipación los gastos del resto del año. Anticiparse sigue siendo la mejor estrategia para que enero no se convierta en una carga prolongada.SV