El Servicio de Administración Tributaria (SAT) puede imponer multas a los contribuyentes que cancelen facturas electrónicas fuera del plazo legal, una sanción poco conocida que puede representar un costo significativo.Las facturas electrónicas, o Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), son documentos oficiales que respaldan operaciones como compras, ventas o prestación de servicios y permiten al fisco llevar un control preciso de la actividad económica, además de validar deducciones.De acuerdo con el artículo 29-A del Código Fiscal de la Federación, los CFDI solo pueden cancelarse a más tardar en el mes en que deba presentarse la declaración anual del ejercicio fiscal en el que fueron emitidos, y siempre con la aceptación del receptor.En términos prácticos:Cancelar el comprobante después de esas fechas puede derivar en una sanción.El artículo 82 del mismo ordenamiento establece que la multa por cancelar un CFDI de manera extemporánea va del 5% al 10% del monto de cada comprobante.Para no ser multado, la cancelación debe realizarse dentro del plazo establecido y a través del portal oficial del SAT. El contribuyente debe seleccionar el motivo de cancelación correspondiente —por ejemplo, error en la relación o que la operación no se llevó a cabo— y, en ciertos casos, adjuntar documentación que lo justifique.Cumplir con los tiempos y requisitos evita sanciones y mantiene en regla la situación fiscal ante la autoridad.SV