El proceso legal entre Belinda y Lupillo Rivera, que desde hace meses ha captado la atención pública, dio un giro durante su primera audiencia de ratificación llevada a cabo este miércoles 4 de febrero, en el marco de la denuncia que presentó la cantante por presunta violencia digital y mediática.Dicho procedimiento judicial busca determinar si las medidas cautelares dictadas previamente por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) deben ser permanentes.Aunque se esperaba que la diligencia avanzara con normalidad y se definieran medidas de protección a favor de la cantante, un elemento aparentemente menor terminó por frenar el procedimiento y el proceso sufrió un nuevo retraso. Asimismo, la reprogramación de este dependerá de la agenda del juzgado así como de la comparecencia formal de ambas partes.No obstante, el aspecto que más llamó la atención surgió al revisar el expediente: de acuerdo con la información presentada durante la audiencia, el equipo legal de Belinda habría señalado como demandado a “Guadalupe Rivera Saavedra”, mientras que la defensa de Lupillo Rivera entregó documentos oficiales —incluyendo pasaporte— que acreditan que el nombre legal del cantante es “Guadalupe Saavedra Rivera”.Esta diferencia, aunque mínima a simple vista, tiene implicaciones jurídicas. Para efectos legales, la variación en el orden de los apellidos puede interpretarse como si se tratara de dos personas distintas.Ante esta situación, el juez concedió un plazo a la fiscalía para aclarar el tema de identidad y determinar si se trata de la misma persona, debido a lo antes mencionado.En este sentido, la defensa jurídica de la cantante sostiene que las medidas cautelares deben permanecer vigentes, mientras persista el riesgo que motivó su imposición.Según su abogado, “las medidas de protección siempre deben de continuar conforme o continúe el riesgo. Si hay un riesgo latente que sigue continuando o por el cual se otorgaron, deben de continuar vigentes. En este caso se ha atentado o bueno, se presume que se atenta contra la intimidad de las personas”.La disputa legal surge a partir de la publicación del libro autobiográfico de Lupillo Rivera, Tragos Amargos, publicado en 2025, donde el cantante relata detalles de la supuesta relación sentimental que mantuvo con Belinda en 2019, cuando ambos cantantes eran coaches en La Voz México.La defensa de Belinda sostiene que los sucesos relatados fueron difundidos sin su consentimiento, exponiendo aspectos de su vida íntima. Por ello, este caso es relevante en un contexto en el que la violencia digital y mediática ha cobrado especial relevancia en el ámbito legal de nuestro país, sobre todo luego de las reformas orientadas a la protección de intimidad y privacidad de las personas, frente a la difusión de contenidos sin autorización.Con información de SUN.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03 AL