Androide 17, conocido como Lapis antes de su transformación, el gemelo de Androide 18, fue presentado en Dragon Ball Z como un antagonista formidable y misterioso. Su diseño distintivo y su evolución de un joven rebelde y destructivo a un guardabosques protector y héroe del universo lo han convertido en uno de los personajes más complejos y apreciados por los fans.Tras el buen recibimiento del artículo en el que analizamos la evolución visual y narrativa de la Androide 18 dentro del universo de Dragon Ball, resulta inevitable dirigir la mirada hacia su contraparte directa, el Androide 17. Ambos personajes no solo comparten un origen común, sino que han evolucionado de manera paralela en términos de diseño, personalidad y función dentro de la franquicia.En esta ocasión, repasamos los cambios estéticos que ha experimentado el Androide 17 a lo largo de los años y exploramos cómo podría lucir en los próximos proyectos de Dragon Ball, considerando las tendencias actuales de la saga y su consolidación como uno de los personajes más relevantes de la era moderna. Cuando Androide 17 fue introducido, su diseño reflejaba una estética gótica y rebelde que contrastaba fuertemente con otros personajes. Su cabello negro y liso, a menudo cubierto por una pañoleta naranja, y sus ojos azules, combinados con una camiseta negra de manga larga, jeans rasgados, un cinturón con una hebilla prominente y tenis planos, lo hacían parecer un motociclista o un tipo duro. Este look, junto con su actitud fría, calculadora y su desprecio por la autoridad, lo estableció como un villano carismático y memorable. El parche con el logo de la Patrulla Roja era un detalle clave que conectaba su origen con su identidad.Con el tiempo, el diseño de Androide 17 ha experimentado una transformación que refleja su cambio de personalidad y su rol en la historia:Tras ser absorbido por Cell, su presencia física se interrumpió, pero su impacto en la trama fue innegable. Cuando reaparece post-Saga de Cell el diseño casi no cambia, esto refuerza la idea de que 17 no evoluciona emocionalmente en Z, a diferencia de otros personajes.Antes de la fusión, las dos versiones del 17 que vemos en Dragon Ball GT, dieron un giro hacia una estética más oscura y madura, alejándose un poco del look juvenil de la saga de Cell. Aunque GT no es canon, sentó un precedente visual importante. Cuando ambos 17 se fusionan, nace Súper 17, cuyo diseño es uno de los más recordados de GT por su apariencia estilizada y amenazante: Aquí ocurre el cambio más radical, 17 deja de ser un adolescente caótico y se convierte en un protector silencioso, casi ascético. Su trabajo como guarda del parque natural se refleja directamente en su estética. Este rediseño es uno de los más exitosos de Dragon Ball Super porque no niega su pasado, lo supera visualmente.Cambios clave: Cabello más corto y ordenado. Outfit completamente nuevo: Chaleco verde, playera blanca, Jeans, oscuros, desaparición del pañuelo naranja. Narrativamente, este diseño comunica disciplina, control madurez, emocional.Para el año 2026, el diseño de Androide 17 podría fusionar su icónica estética original con la funcionalidad y la madurez de su rol actual. Podríamos esperar un atuendo que sea una evolución de su uniforme de guardabosques, quizás con toques tecnológicos o de diseño más aerodinámicos, pero sin perder su esencia práctica y su conexión con la naturaleza.A diferencia de Número 18, que se mueve entre lo urbano y lo tecnológico—, el diseño de Número 17 parte de una idea distinta funcionalidad silenciosa. Este no es un personaje que busque llamar la atención. Todo en su diseño comunica utilidad, control y propósito.Rostro y cabello: madurez contenida Se mantiene la versión post–Dragon Ball Super. El largo intermedio comunica: practicidad, disciplina, distancia del “joven rebelde” de DBZ, no hay estilización excesiva: #17 no es estético, es eficiente.Referencia directa a su atuendo de guarda forestal en Super. El verde conecta con: naturaleza, protección, equilibrio, el corte es táctico no militar, no sugiere guerra sugiere vigilanciaTecnología visible: mínima pero creíble a diferencia de villanos tecnológicos: no hay cables expuestos, no hay armamento exagerado solo: brazaletes comunicadores, refuerzos discretos, esto comunica: “mi cuerpo ya es el arma”.Entorno: conflicto sin protagonismo fondo futurista con drones y estructuras metálicas, sugiere amenazas constantes sin glorificarlas él no está en el centro del caos, está controlándolo visualmente, no es el héroe del encuadre, es el que mantiene todo en pie.Este diseño funciona porque: Continúa directamente Dragon Ball Super, no lo reinventa. Refuerza a #17 como figura estable, recurso confiable, personaje de fondo… pero esencial encaja con una Dragon Ball que explora consecuencias no solo batallas. Este Androide 17 no necesita transformaciones ni power-ups visuales. Su diseño dice: “el equilibrio no se impone con fuerza, se sostiene con constancia”. Y eso lo convierte en uno de los personajes mejor envejecidos visual y narrativamente de toda la franquicia.TG