La expectativa por el concierto gratuito de Shakira en el Zócalo de la Ciudad de México no solo ha movilizado a miles de seguidores, también ha detonado un mercado paralelo para quienes buscan vivir el espectáculo con mayor comodidad y exclusividad.Aunque el acceso es libre, los edificios y restaurantes con vista privilegiada hacia el escenario han convertido sus terrazas en espacios VIP con costos que alcanzan cifras elevadas. Dependiendo del lugar y de los servicios incluidos, los precios por persona oscilan entre los 5 mil y hasta 15 mil pesos, una tarifa que garantiza una vista directa, alimentos y bebidas, además de evitar las largas horas de espera entre la multitud.En varios establecimientos del Centro Histórico, los paquetes incluyen cenas de varios tiempos, barra libre y espacios asignados para observar el show sin contratiempos. La demanda ha sido tal que algunas terrazas reportan ocupación casi total desde días antes del evento, impulsadas por quienes prefieren pagar por confort y seguridad.La tendencia no se limita a restaurantes. Balcones privados y departamentos en renta temporal también han sido ofertados a precios elevados, aprovechando su ubicación estratégica frente a la Plaza de la Constitución. En algunos casos, las reservaciones se cerraron con anticipación, reflejando el alto interés por vivir la presentación desde un punto exclusivo.El fenómeno confirma el poder de convocatoria de la cantante colombiana, un concierto gratuito que, paradójicamente, ha generado experiencias premium de alto costo alrededor del primer cuadro de la capital. Mientras miles de personas optan por llegar con horas de anticipación para asegurar un buen lugar, otros han decidido invertir sumas considerables para disfrutar del espectáculo desde las alturas.MF