Por mucho que los gatos suelan ser limpios y se acicalen por horas durante el día, esto no significa que no deban ser bañados, si bien no es necesario que sea cada día, sí de vez en cuando por higiene y salud del felino, ya que el aseo es primordial para su bienestar.La frecuencia con la los gatos necesiten un baño depende de varios factores como sus costumbres, su estilo de vida, su raza, tipo de pelo e incluso edad. De acuerdo con el blog veterinario de Purina, si tu gato es de pelo corto y lleva una vida de mascota de interior de casa, el uso de espumas para lavado en seco —especializadas para mascotas— una vez al mes y el cepillado regular, para retirar el pelo muerto, es suficiente para mantener su higiene en estado óptimo.Ya que los gatos se acicalan solos, no necesitan baños frecuentes, por lo que se recomienda hacerlo solo cuando sea muy necesario (si se ensuciaron, tienen una condición en la piel, entre otras). Cada 3 o 4 meses o alrededor de tres veces al año son suficientes.Por otro lado, en caso de que tu gato salga a la calle o sea de pelaje largo, es recomendable que frecuente la bañera 4 o 5 veces al año o hasta cada 1 a 3 meses, para evitar que mantenga contacto prolongado con la suciedad y prevenir enfermedades.Aunque es una creencia popular, no todos los gatos aborrecen el agua. Si desde pequeño —alrededor de los dos meses— introduces a tu michi a los baños, hay más probabilidades de que no tenga una mala relación con esta rutina.Uno de los objetivos principales es crear una experiencia agradable para tu gatito. Cierra puertas y ventanas del baño, asegúrate de que el agua esté calientita —no demasiado porque podrías causarle una quemadura—, frótalo con delicadeza y háblale tierno y suave.En caso de que sea necesario, prepara otra toalla, cámbiala una vez que notes que la primera está muy mojada, y continúa frotando su cuerpo hasta que su pelo esté solo ligeramente húmedo.Es probable que tu gato se retire y comience a acicalarse por todo el cuerpo. Déjalo, es su manera de continuar con el proceso de secado.Asegúrate de proporcionarle espacios calientitos y cubiertos donde acostarse o refugiarse por si siente frío luego del baño.TIP: puedes buscar en plataformas digitales música para gatos. Suele ayudar a relajarlos.Si tu gato tiene miedo al agua, está incómodo o quiere arañarte, intenta usar ropa con manga larga, córtale las uñas antes de meterlo a bañar y pon un tapete o báñalo en una charola con una orilla donde puede sostenerse.En caso de que consideres que la tarea será imposible, puedes acudir a una estética para mascotas, donde personal entrenado puede bañarlo.Recuerda tomar en cuenta la rutina y las necesidades de tu gato, hay michis que tal vez raramente deban entrar a la bañera. * * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *KR