El Día del Amor es una oportunidad para celebrar la vida en pareja, pero también de reflexión acerca de cómo terminar una.De cara al 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, es interesante analizar cómo a lo largo del tiempo se han registrado cambios respecto a la durabilidad o la temporalidad de las relaciones de pareja, dado que en el último lustro se ha observado una menor durabilidad en estos vínculos: "Ya no prevalece este mandado de 'juntos hasta la muerte' y parece que las personas están siendo capaces de terminar sus relaciones cuando éstas no contribuyen a su bienestar".Igual de importante, consideró Armenta Hurtarte, es que las personas aprendan a fijar y respetar reglas y límites. “Si hay compromiso o simplemente se está explorando a través del vínculo, o incluso si ambas partes convienen la monogamia o mejor una relación abierta; que todos y todas las involucradas sepan a ‘qué le están tirando’”.Sobre las señales de alerta que indicarían que una relación de pareja no es sana o dejó de aportar a nuestro bienestar, la profesora de la Ibero pidió, en primera instancia, no hacer caso a las ideas que llaman a "aguantar todo" cuando de amor se trata; y prestar atención a hechos como:"Es importante que una pareja construya intimidad y cercanía, y que lleve a cabo actividades conjuntas y de convivencia, pero sin olvidar que se debe respetar la autonomía del otro o la otra", afirmó la experta. "Cuando se rompe esta autonomía, me parece que es el punto más importante para reconocer que un vínculo ya no es sano; no debemos invisibilizar las violencias justificándolas", dijo la académica.Para la docente universitaria, quienes terminan una relación deben recordar que están pasando por un duelo. Y que experimentarán dolor. Que van a extrañar. Y que probablemente van a llorar. Identificar y permitirse vivir este proceso, dijo la investigadora, brinda la posibilidad de transitar con apoyos emocionales como amistades y familiares. "Y nuestras redes de apoyo pueden ayudarnos a reflexionar e identificar qué tipos de vínculos amorosos queremos en el futuro, o incluso qué actividades vale la pena hacer sin la necesidad de estar en pareja".Armenta Hurtarte dijo que el rompimiento de una pareja también brinda la oportunidad de que las partes hagan una evaluación de lo aprendido, de lo que se hizo, lo que no se hizo y lo que pudo hacerse mejor, pero sin culpabilizarse.Pidió no descartar la búsqueda de acompañamiento psicológico profesional cuando los sentimientos y pensamientos negativos asociados a una ruptura parecen desbordarse, o cuando pareciese que el acompañamiento de las amistades y los seres queridos no está siendo de ayuda: "es una herramienta para transitar de manera saludable y salir adelante".A quienes atraviesan por una ruptura, la académica del Departamento de Psicología llamó a cuidar lo cotidiano, como las rutinas de sueño, alimentación, esparcimiento, y buscar actividades que generen placer y que no estén vinculadas a la pareja. De igual forma, la experta recomendó el contacto cero, y tratar de evitar obtener información sobre lo que hacen las y los ex: "mantener una distancia también nos permite identificarnos nuevamente como seres individuales sin pareja".Para la profesora de la Ibero, al hablar de vínculos afectivos, vale la pena recordar que "los seres humanos somos seres sociales y siempre vamos a buscar afectividad y cariño, pero también tenemos que tener claro que estos sentimientos no vienen sólo de una relación romántica, y que se pueden obtener de vínculos como la amistad o la familia".* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *OA