Un taquito, una torta o unas tostadas con queso de puerco son toda una delicia, especialmente si lo acompañas con su respectiva salsita. Pero antes de que se te haga agua la boca, vale la pena saber qué tan saludable es este embutido tan tradicional en la cocina mexicana.La Profeco se puso las pilas y analizó varios productos de queso de puerco, y aunque no es que esté prohibido comerlo, sí recomienda hacerlo con medida.Este embutido, también conocido como "cabeza de cerdo", se prepara con carne (especialmente de la cabeza del cerdo), piel y cartílago. De ahí su textura gelatinosa tan particular. La buena noticia es que contiene colágeno, el cual ayuda a la piel y las articulaciones.La no tan buena es que también trae grasas saturadas, mucho sodio y conservadores como nitritos y nitratos, que si se consumen muy seguido, podrían afectar la salud. Según el análisis de Profeco, abusar de este producto puede traer consecuencias como:La recomendación es disfrutarlo una o dos veces por semana como máximo, y si puedes acompañarlo con verduritas frescas o en un platillo equilibrado.Si tú o alguien en casa tiene hipertensión, enfermedades del corazón o problemas renales, lo ideal sería evitarlo o limitarlo bastante. Y ojo: esto no solo aplica al queso de puerco, sino a muchas carnes frías que solemos comer por costumbre (como salchichas, jamón, chorizo o mortadela).Según datos del Consejo Mexicano de la Carne, en México comemos alrededor de 65 kilos de carne al año por persona, de los cuales unos 8.6 kilos son embutidos. Aunque el queso de puerco no es el más popular, sí es una opción económica a la que muchos recurren.El problema es que, aunque nos encanta, muchos productos procesados como este están llenos de sodio, azúcar y grasa, justo lo que puede afectar nuestra salud si no tenemos cuidado. De hecho, la OMS recomienda no pasar de 2 gramos de sodio al día; en México se ingiere más del doble.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO