Los gatos utilizan su cuerpo como principal forma de comunicación, y uno de los gestos que más curiosidad provoca en sus dueños es cuando tocan la cara con su pata. Aunque puede parecer un acto extraño o casual, en realidad se trata de una conducta común que tiene distintos significados según el contexto.A diferencia de otros animales, los felinos se expresan sobre todo a través del lenguaje corporal. Usan la cola, las orejas, los ojos y también las patas para interactuar con su entorno y con las personas en quienes confían. Por eso, cuando un gato toca suavemente el rostro de su tutor, generalmente está intentando comunicar algo.En muchos casos, este gesto está relacionado con el afecto y la búsqueda de contacto. El gato puede estar respondiendo a caricias o simplemente reforzando el vínculo con su humano. En otras ocasiones, el objetivo es llamar la atención, especialmente si la persona está dormida o distraída, ya que el animal aprende que ese tipo de contacto genera una reacción inmediata.También puede tratarse de una forma de comprobación o de cercanía. Algunos gatos tocan a sus dueños como una manera de asegurarse de que están ahí o de que todo está en orden. Además, como los felinos tienen glándulas odoríferas en las patas, este contacto también sirve para dejar su olor y reforzar el vínculo de pertenencia.En otros contextos, el gesto puede estar ligado al juego o incluso a la necesidad de marcar un límite, sobre todo si el toque es más firme. Por eso, la clave para entender qué quiere decir el gato está en observar su comportamiento general, su postura y su estado de ánimo.Comprender estas señales permite mejorar la convivencia y fortalecer la relación entre las personas y sus gatos, basada en el respeto y la confianza mutua.MF