En el día a día, el uso de fuego es indispensable para la cotidianidad; desde las primeras fogatas de la prehistoria, hasta las modernas estufas de gas o eléctricas. El fuego permite cocinar nuestros alimentos, calentar las casas en el frío, quemar lo que nos rodea, sin embargo, es justo por esa naturaleza indócil que se deben extremar precauciones para que no sucedan accidentes como las quemaduras, las cuales pueden ocasionar desde ampollas hasta la pérdida de piel.Las quemaduras son lesiones en los tejidos corporales por un contacto con calor, electricidad, radiación o sustancias químicas; estas se clasifican de acuerdo con el grado de profundidad y extensión de la lesión en la piel.Las quemaduras de primer grado dañan la capa exterior de la piel —que es llamada epidermis— causan dolor, enrojecimiento e hinchazón, de acuerdo con el Manual de Merck de Información Médica General.En el caso de las de segundo grado, causan daño a la capa externa y media del tejido, es decir, la epidermis y la dermis, por lo que se presentan malestares como dolor, enrojecimiento, hinchazón y apilamiento.Las quemaduras de tercer grado causan una destrucción de los tejidos, en la epidermis, la dermis e hipodermis, y la piel se puede sentir adormecida. Estas son las más graves. Para prevenir los accidentes en el hogar se recomienda:En caso de algún accidente con fuego, consulte a su médico y evite usar remedios caseros que puedan empeorar la lesión en la piel.En caso de quemaduras, la Academia Americana de Pediatría recomienda:*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO