El reflujo gástrico y la acidez estomacal son molestias comunes que pueden afectar la calidad de vida. Estas sensaciones suelen aparecer cuando el ácido del estómago regresa hacia el esófago, provocando ardor, incomodidad y, en algunos casos, dolor. Aunque existen diversos tratamientos médicos, la alimentación juega un papel fundamental para prevenir y reducir estos síntomas.Una dieta adecuada puede favorecer la digestión y disminuir la producción excesiva de ácido. Entre los alimentos más recomendados se encuentran:La hidratación también influye en el control del reflujo. Se recomienda optar por agua natural, infusiones suaves como manzanilla o jengibre, y evitar bebidas muy calientes o muy frías, ya que pueden irritar el esófago.Así como hay alimentos que ayudan, existen otros que pueden agravar la acidez y el reflujo. Entre los más comunes se encuentran los alimentos fritos, grasas en exceso, chocolate, café, refrescos, alcohol, picante, cítricos y salsas muy condimentadas. Reducir su consumo puede marcar una diferencia significativa.Además de elegir bien los alimentos, es importante cuidar la forma de comer. Se recomienda realizar porciones pequeñas, evitar acostarse inmediatamente después de comer, cenar al menos dos horas antes de dormir y masticar despacio. Estos hábitos ayudan a que el sistema digestivo funcione de manera más eficiente.BB