Una receta que conquistó incluso a la realeza de Mónaco, decenas de kilos de carne japonesa de alta calidad y una cuidada selección de vinos internacionales formarán parte del exclusivo menú que se servirá el próximo domingo durante el Governors Ball, la tradicional fiesta posterior a la ceremonia de los Premios Oscar.La propuesta culinaria de esta edición estará nuevamente a cargo del reconocido chef Wolfgang Puck, quien desde hace más de tres décadas lidera el banquete que acompaña la noche más importante de Hollywood. En esta ocasión trabajará junto a su hijo, Byron Puck, para ofrecer un menú pensado para cerca de mil invitados, donde se combinan ingredientes premium con algunos de los platillos más emblemáticos de la familia.Entre las especialidades destaca el famoso pastel de pollo, una receta insignia de los Puck que, según el chef, llegó a enamorar al Alberto II de Mónaco. “Vino a los Oscar, probó el pastel de pollo y dijo: ‘Abramos un restaurante en Montecarlo para servir este pastel’”, recordó Puck en declaraciones.Desde entonces es uno de los platos que no pueden faltar en la mesa de los Óscar, junto al Wagyu A5, la carne de res japonesa de mayor calidad del mundo y que se contrapone a la tradición para elevar el bocado de la noche. "Traemos la carne especialmente para los Óscar, para poder compartirla con todo el mundo y mostrar de lo mejor que el mundo tiene para ofrecer", agregó el chef.Y de lo salado se pasa a lo dulce: las famosas chocolatinas con forma de estatuilla de Óscar bañadas en oro, así como las pirámides de macarons o la variedad de helados de pistacho, avellana o stracciatella completarán una amplia gama de postres que también desfilarán por los pasillos de la fiesta posterior a los Óscar.El despliegue de semejante festín requiere de una precisión milimétrica que la familia Puck domina con la naturalidad de la experiencia y supone un reto "divertido" que portan más de tres décadas afrontando.Tras los fogones, un ejército de profesionales que trabaja a contrarreloj para coordinar cada detalle de la cena. "Nunca nos preocupamos porque llevamos tiempo haciéndolo y contamos con un gran equipo que nos respalda", dijo por su parte Byron Puck."Es como una máquina bien aceitada. Y realmente se lo debes a los 150 chefs que están en la cocina esa noche, asegurándose de que 25 mil platos salgan a tiempo", añadió Puck. Y es que todo el menú se ejecuta en una jornada maratoniana el mismo día de la gala, tras una semana de intensas pruebas en las cocinas del teatro Dolby para asegurar que la excelencia llegue intacta a la mesa."Voy a necesitar algo de Ozempic justo después de (comer) esto", bromeó Wolfgang mientras servía una demostración de uno de los platos que, posiblemente, degustarán los paladares de personalidades como el brasileño Wagne Moura o el español Oliver Laxe. TG