Alertas de violencia de género van y vienen, tanto a nivel local como federal, y los casos de agresiones a mujeres lejos de disminuir van en aumento en Jalisco.Las violencias contra las mujeres parten desde el acoso callejero, laboral o escolar que degeneran en casos de violaciones sexuales; las agresiones verbales y daños a las cosas como han evidenciado casos como el de #LordCafé que por fortuna la fuerza de las redes sociales hizo que el asunto no quedara impune como siempre pasaba, o como la historia que se viralizó ayer de #LordMantenimiento (fue tendencia en Twitter, como lo fue el del gerente del restaurante La Gorda, por el video en el que se ve a Ricardo López Hidalgo Preciado insultando y destruyendo una camioneta de una administradora de un condominio en Zapopan que le cobraba cuotas pendientes); hasta la expresión más extrema como son los asesinatos de mujeres.Lo preocupante ahora es que a las deficiencias institucionales que han hecho muy poco útiles las alertas de violencia contra las mujeres, se suma ahora una grave tendencia de casos de jueces y magistrados que están impartiendo justicia contra toda perspectiva de género, y dejando en libertad a agresores y asesinos de mujeres.Está el paradigmático y trágico caso de los jueces de la Ciudad de México, Federico Mosco González y Luis Alejandro Díaz Antonio, que dejaron en libertad al ex CEO de Amazon México, Juan Carlos García Sánchez, quien estaba preso por agarrar a batazos a su esposa Abril Pérez, y a quien asesinaron camino al aeropuerto semanas después de su liberación, pese a que había denunciado las amenazas de muerte que le había hecho su marido. Los jueces fueron suspendidos por el Poder Judicial y la interpol emitió una ficha roja para la detención del ex reo a quien se ubicó en fuga en San Diego.En Jalisco hay por lo menos dos casos en los que organizaciones feministas advierten irregularidades en los procesos y en las sentencias. Uno es el de un asesino de una mujer que fue sentenciado en 2009 a 38 años de prisión por dar muerte a su esposa Heidi Jurado y que fue liberado este fin de semana. El otro es el caso del asesino de Yolanda Palomar Bonilla, a quien se liberó por presuntas irregularidades en su detención, pese a que ya se le había sentenciado a 25 años de prisión.Habrá, pues, que estar muy atentos a la investigación que haga el Poder Judicial de los jueces que liberaron a García Sánchez, como de la actuación de los jueces locales. Ya ayer en el Congreso del Estado acordaron pedir información de estos expedientes al Poder Judicial, donde deberían ya estar haciendo lo propio, para deslindar responsabilidades y combatir vicios y corruptelas que están agravando el lastre de la violencia contra las mujeres.jbarrera4r@gmail.com