Más tarde de lo necesario, el gobernador de Jalisco Aristóteles Sandoval por fin presentó al nuevo encargado de la Fiscalía Especializada para Búsqueda de Personas Desaparecidas. José Raúl Rivera Rivera se presenta como un defensor de derechos humanos desde hace una década. Como sea, ahora Rivera Rivera enfrenta su principal reto como servidor público. Lo mismo el Gobierno de Aristóteles Sandoval, que hasta ahora ha quedado a deber a las familias que tienen desaparecidos en Jalisco. El lunes, al presentar al nuevo fiscal, admitió que con ese nombramiento “se está dando un paso que se había postergado, que dilató nuestra labor y profundizó angustia y desesperación de madres, padres, hermanos y amigos, de quienes no han vuelto a casa”.La Fiscalía Especial para Personas Desaparecidas es una agencia que debió existir desde el inicio del actual Gobierno e incluso desde el anterior sexenio del panista Emilio González Márquez, quien de modo negligente y criminal no hizo nada para atender a las familias que buscan a sus desaparecidos.Los retos del nuevo fiscal para personas desaparecidas son varios y complejos, y los puntos centrales han sido planteados por las familias organizadas. Lo principal es que debe hacer un trabajo eficiente para detener las desapariciones y encontrar a los que ya están desaparecidos.Para ello, el nuevo fiscal debe trabajar de la mano de las familias. Con los dos colectivos: Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco (Fundej) y el colectivo Por Amor a Ellos, y con las familias no adscritas a ninguna organización. Debe cambiar sustancialmente el trato que se da a las madres, padres, hijos, esposas que acuden a la Fiscalía a denunciar una desaparición o a dar seguimiento a una denuncia presentada. Todavía son recurrentes las quejas por tratos burocráticos, y la queja más sentida de que no hay avances en sus investigaciones. El nuevo fiscal debe hacer un trabajo a fondo para que los ministerios públicos realmente investiguen y den resultados efectivos en las búsquedas.Otro punto importante y delicado será hacer investigación al seno de las propias fuerzas de seguridad: hay varios reportes de desapariciones forzadas, es decir cometidas por policías estatales o municipales, y elementos de la fiscalía. Veremos si el nuevo fiscal rompe con complicidades que existen entre miembros de las fuerzas de seguridad y grupos dedicados a desaparecer.Pero el principal reto del nuevo fiscal y del Gobierno de Aristóteles Sandoval será mostrar que realmente tienen intención de buscar a los desaparecidos, y no solamente simular hacerlo.Hasta ahora, la mayor parte de las acciones estatales (federales y locales) es crear nuevas agencias y leyes o reglamentos, pero solo para contener la presión política que producen las familias organizadas y las acciones de solidaridad de la sociedad civil. Las estrategias del Gobierno van encaminadas más a la cooptación y la captura de ciertos dirigentes de familias, que a contener la guerra y las desapariciones.Dentro de poco sabremos por cuál opción se encamina la nueva Fiscalía. (rubenmartinmartin@gmail.com)