Cuando parecía que las inconformidades de los usuarios se habían desactivado con el ajuste a la baja de 14 a 11 pesos a la tarifa del transporte público, y la quita de la exclusividad de la tarjeta “La Única” para acceder al subsidio oficial que anunció la semana pasada el gobernador Pablo Lemus, vino la convocatoria para mañana de una nueva marcha en la que colectivos ya no sólo retomarán las quejas por el tarifazo y el tarjetazo, sino exigirán la renuncia de Diego Monraz, el titular de la Secretaría del Transporte.Factor decisivo para el resurgimiento de las protestas, fueron las versiones contradictorias que dio el gobernador en la semana respecto al uso de la tarjeta naranja. Al señalar que, para respetar la tarifa de 5 pesos para estudiantes, éstos necesariamente debían tramitarla, echó abajo la flexibilidad mostrada al anunciar la baja en el precio del boleto del camión. Ya cuando volvió a señalar que todas las tarjetas serían recibidas, incluso la que les da la Universidad de Guadalajara, la confusión y el reclamo estaba dado.Otra causa de la reactivación de las manifestaciones es la poca claridad con la que el gobierno lemusista ha manejado el asunto del millonario subsidio que se dará a los concesionarios transportistas. Por ejemplo, mientras el jefe de gabinete, Alberto Esquer, aseguró que, tras la baja de la tarifa de 14 a 11 pesos, se eliminaban los tres pesos que el Gobierno estatal debía otorgar a los camioneros, el secretario del Transporte, afirmaba lo contrario al señalar que se mantenía, porque los 14 pesos se mantenían como la “tarifa técnica”. Incluso luego de su reunión con los transportistas esta semana, habló de un subsidio para los choferes, cuando sus salarios deben ser asunto de sus patrones, no de la autoridad.Es justo esta cercanía y respaldo a los intereses del “pulpo camionero” lo que lo puso en la mira de los colectivos de usuarios que ahora piden su salida. Y es que, ciertamente, nada que ver el Monraz en su segundo y actual tercer sexenio como cabeza de la autoridad reguladora del transporte, a su primer desempeño como secretario de movilidad en la administración del panista Emilio González Márquez, hace casi dos décadas, cuando reclamaba a los transportistas que, si la tarifa les parecía baja y perdían dinero, abandonaran y entregaran las concesiones al gobierno.Paradójicamente, esa empatía camionera del Monraz emecista, es la fortaleza que lo mantiene firme en el gobierno de Lemus. No ven a nadie mejor para entenderse con los transportistas y evitar sobresaltos como un paro en el servicio, por cierto, cada vez más cuestionado por los usuarios, en especial de las rutas tradicionales.Así que habrá que ver si Monraz sigue con su defensa a ultranza de la “tarifa técnica” para incrementar aún más el millonario subsidio a los camioneros, que mantendría en los hechos el tarifazo de 14 pesos, o empieza a voltear nuevamente a los usuarios, como en su primera etapa de funcionario del transporte, antes que le provoque otra crisis a su jefe el gobernador.