Venezuela le ganó a Estados Unidos la final del mundial de beisbol. Los dicta-lovers del Bienestar, ese escandaloso grupo de obradoristas enamorados de las dictaduras de Cuba y Venezuela, están festejando el resultado como si Nicolás Maduro hubiera sido liberado y reinstalado en el poder. El triunfo del pueblo venezolano sobre las fuerzas invasoras, dicen.Es de risa loca.Al terminar el partido, en el que la selección de beisbol de Venezuela se impuso 3-2 a la de Estados Unidos, en los pasillos del estadio LoanDepot de Miami, la afición venezolana coreaba en éxtasis: “Maduro, coño ‘e tu madre”, una expresión coloquial que se usa como un insulto directo de rabia extrema o desprecio hacia alguien.¿A eso se referirán como el júbilo del pueblo venezolano contra las fuerzas invasoras? No extraña el repudio a Maduro, sobre todo en la comunidad venezolana en el extranjero, y en particular en la diáspora avecindada en Miami: son los perseguidos por la dictadura, los arrinconados por la cancelación económica, que salieron huyendo.La hipocresía de los dicta-lovers del Bienestar morenistas se acentúa con un dato beisbolístico: todos los integrantes de la alineación titular de la selección de Venezuela... ¡juegan en equipos de Estados Unidos! Acuña en Atlanta, Maikel García y Salvy Pérez en Kansas City, Arráez en San Francisco, Eugenio Suárez en Cincinnati, Gleyber Torres en Detroit, Ezequiel Tovar en Colorado, Wilber Abreu en Boston y Chourio en Milwaukee. Los pitchers que lanzaron en la final, lo mismo: Eduardo Rodríguez en Phoenix, Bazardo en Seattle, Buttó en San Francisco, Zerpa en Milwaukee y Palencia en Chicago. Sólo Andrés Machado juega en Japón.Pero dicen los obradoristas enamorados de los regímenes autoritarios que es el triunfo de la Venezuela de Maduro y Chávez contra el imperialismo yanqui que representa Donald Trump. Ajá.Por las edades que tienen actualmente los jugadores de la selección de Venezuela, entre los 22 y los 35 años de edad, si algo recuerdan de la democracia en su país, es de muy niños, y sólo algunos: quizá Salvy Pérez, Suárez, Rodríguez o Machado que tenían nueve, ocho, seis años de edad cuando irrumpió Hugo Chávez en la escena política venezolana. Hay algunos que nacieron con la dictadura venezolana instaurada: Chourio, Tovar...Me vienen a la mente las palabras de Ana Corina Sosa Machado cuando recogió el premio Nobel de la Paz a nombre de su mamá, la opositora venezolana María Corina Machado: “A partir de 1999, el régimen desmanteló la democracia, violando la Constitución, falsificando la historia, corrompiendo las fuerzas armadas, eliminando jueces independientes, censurando la prensa, manipulando elecciones, persiguiendo la disensión y dañando la biodiversidad. La riqueza petrolera se usó para esclavizar en lugar de enaltecer, comprando lealtades y permitiendo que grupos criminales se aferraran al estado, lo que llevó al colapso de la economía y un aumento de la pobreza. Un método deliberado dividió a la sociedad, generando desconfianza y silenciando a los venezolanos, quienes fueron asfixiados, tomados prisioneros, asesinados y obligados al exilio”.A esa realidad, en México le sobran defensores, fanáticos y aspirantes a importar el modelo. Todos tienen chamba en el gobierno, en el partido y/o en sus medios de comunicación afines.carlosloret@yahoo.com.mx