La detención de Nicolás Maduro en Caracas, Venezuela -la madrugada del 3 de enero pasado-, puso en alerta al inquilino del Palacio de Planalto -sede del Poder Ejecutivo de Brasil en la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia-, según reveló el propio presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien el lunes pasado dijo, “... nos preparamos para defendernos, en cualquier momento nos invaden”, refiriéndose a las intempestivas decisiones que se toman desde la oficina Oval de la Casa Blanca. Brasil es uno de los Gobiernos -de izquierda- “no bien vistos” desde Washington, y como prueba de ello baste señalar que fue uno de los tres países no invitados a la denominada Escudo de las Américas, que junto con México y Colombia fueron los grandes ausentes del continente.Ayer, al presidente Trump se le abordó sobre el por qué no fueron requeridos estos países referentes de la región a la cumbre anti cárteles en Florida, a lo que con mucha desfachatez contestó que, “creo que los invitaron. Quizás no vinieron. Me llevo bien con todos ellos”. La realidad es que no los invitaron, como lo reconoció la Presidenta Sheinbaum, quien quiso justificar con un “nosotros ya tenemos un acuerdo”, pero que también aceptó la cruda realidad al señalar, “bueno, pues es lo que él decidió, ¿verdad?”.Sin embargo, ante la embestida que Donald Trump ha emprendido en contra de países que tienen riquezas naturales, como es el caso de Groenlandia -que se la quiere adjudicar por sus yacimientos-, de Venezuela -donde el tipo de Gobierno no le interesa, sino su petróleo- y como Irak -por el crudo, más que las cuestiones de armamento nuclear-, Lula da Silva dijo el lunes que “ya hemos avisado al mundo” que en Brasil ya se acabó el modelo de la explotación de materias primas, “... no vamos a permitir que se lo lleven, como se llevaron el oro y los diamantes”. Y es que muy recientemente Washington ha “puesto la mira” en las tierras raras del país amazónico y el presidente brasileño ha advertido sobre la voracidad de Trump y ha puesto en alerta a la comunidad internacional que no están dispuestos a permitírselo.Mientras que Trump manipula todo a su favor -además de mentir cuando dijo que sí invitó a los ausentes de su cumbre en Florida- y extiende sus “tentáculos” para apoderarse de todo e intentar controlar al mundo, los países “objetivo” tienen que desplegar su propio ‘escudo de protección’, porque “nadie nos ayudará excepto nosotros mismos”, dijo Lula da Silva. ¡Qué desfachatez!Usted, ¿qué opina?