Los bombardeos a Caracas y la zona Centro-Norte de Venezuela, así como la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante la madrugada del 3 de enero, son una clara violación al derecho internacional y un robo de recursos naturales, principalmente de petróleo, del país, advirtieron especialistas tras el derrocamiento del régimen venezolano.Tzinti Ramírez, académica del Tecnológico de Monterrey, señaló que la búsqueda de liberación del pueblo venezolano y la democratización que pregona el presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, es una mera narrativa para justificar la invasión militar del país. Los ataques a buques venezolanos, presuntamente utilizados en el trasiego de drogas, han causado bajas de nacionales de Venezuela, Colombia y Trinidad y Tobago, sin que haya existido un juicio que demuestre su culpabilidad.Señala que EU dejó claras sus intenciones al interceptar un barco petrolero venezolano, argumentando que el recurso pertenecía a su país.Todas estas acciones sentaron las bases de la invasión y el derrocamiento del régimen de Maduro, afirmó.“Después de eso, nos queda claro que el interés real tiene que ver con el asunto del control sobre el petróleo, y también hay mucho oro en Venezuela. Queda muy lejos la preocupación sobre la población y la democracia, aunque es una narrativa que se usa. A todas luces se trata de un proceso de invasión”.La académica alertó que la intervención estadounidense debilita su legitimidad en el mundo y cuestiona su papel como líder global.En tanto, para Eduardo González, también académico del Tecnológico de Monterrey, América Latina está regresando a finales del siglo XIX y principios del XX: Estados Unidos ordena cómo se deberán gobernar las naciones. Alertó que la invasión en Venezuela es muestra de las intenciones expansionistas de Donald Trump, además de que los gobiernos progresistas latinoamericanos enfrentarán mayores presiones por parte de Washington.“Donald Trump no piensa detenerse para apoderarse, no solamente del Gobierno, sino de recursos naturales del subcontinente. Queda muy claro que el origen de estas acciones tiene que ver con el robo de sus recursos naturales, no con la democratización. Es evidente que lo que busca es precisamente quedarse con esos recursos”. “Incluso en la conferencia de prensa en Mar-a-Lago lo está diciendo con muchísima claridad: Vamos a ir por esos recursos, los vamos a utilizar, es un recurso que nos pertenece, que le quitaron al pueblo y que ahora nosotros vamos a administrar. No hay duda sobre lo que buscan hacer en Venezuela, y obviamente la presión se amplía para Colombia, para México, para Nicaragua, para Cuba”, manifestó.El académico indicó que Estados Unidos y Donald Trump no aportaron ninguna prueba que confirme las acusaciones en contra de Maduro, así como los ataques a las lanchas venezolanas y los bombardeos a Caracas. Se trató, más bien, de una justificación para invadir a Venezuela y lo comparó con lo ocurrido en 1989 en Panamá, con el derrocamiento de Manuel Noriega, acusado también de narcotráfico tras su rompimiento con Estados Unidos.“A quien vayan a colocar (en el poder) va a ser precisamente a alguien que esté respetando y apoyando todos los intereses de Estados Unidos en Venezuela”, anotó. Voz del experto Adriana Hernández, académica de la Universidad PanamericanaAdriana Hernández, académica de la Universidad Panamericana, apunta que la intervención estadounidense es un atentado en contra de la soberanía de cualquier país. Si bien reconoció que el derrocamiento de Nicolás Maduro puede ser una buena noticia para la población, la acción es una violación directa al artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas.Mencionó que la detención se da en un contexto de visitas de empresarios chinos interesados en comprar petróleo a Venezuela, una presencia rusa creciente en el continente americano y el álgido discurso de Donald Trump en contra de los cárteles del narcotráfico, a los que ha calificado como “terroristas”.“Más que la detención de Maduro, es volver a la doctrina de seguridad nacional de los años cincuenta, cuando era ‘América para los americanos’. Es llamarle la atención a China y a Rusia: ‘Este es mi territorio y esta es mi área de influencia’”, puntualizó.La experta también advirtió que esta acción por parte de Estados Unidos pone en una situación de vulnerabilidad a todo el mundo al romper con el derecho internacional, mientras que Venezuela corre el riesgo de convertirse en un protectorado, como ocurrió con Afganistán. CT