Jueves, 15 de Enero 2026

Sin aliados y con escalada de protestas, el poder islámico de Irán se tambalea

La represión ha sido la principal herramienta ante las demandas ciudadanas: cortes de internet, detenciones masivas y uso letal de la fuerza

Por: El Informador

Policías iraníes han desplegado un amplio uso de la fuerza en las protestas. EFE

Policías iraníes han desplegado un amplio uso de la fuerza en las protestas. EFE

Irán atraviesa por su crisis política más profunda en décadas. Desde el 27 de diciembre pasado, una oleada de protestas sociales -impulsadas por el deterioro económico, la represión política y la pérdida de libertades- ha puesto en entredicho la continuidad del régimen islámico encabezado por el ayatolá Alí Jamenei. A diferencia de episodios previos de inconformidad, expertos advierten que hoy confluyen factores internos y externos que debilitan de forma inédita al Estado iraní.

El país enfrenta una asfixia económica. En el último año, el rial iraní se ha depreciado alrededor de 45% frente al dólar, mientras la inflación supera el 40%, encareciendo alimentos, energía y vivienda. Las sanciones internacionales se han endurecido y restringen el comercio no solo con Irán, sino también con países que mantengan relaciones económicas con Teherán. La consecuencia directa ha sido una caída del poder adquisitivo y un aumento del malestar social.

A este escenario se suma la pérdida de aliados estratégicos. Irán ha visto mermada su red de influencia regional: Siria, Líbano y zonas del Cuerno de África ya no operan como contrapesos sólidos. El respaldo de Rusia -clave en años recientes- se ha debilitado, mientras Estados Unidos e Israel han intensificado ataques selectivos contra infraestructura militar y nuclear, como ocurrió en junio de 2025. Estos golpes han reducido la capacidad de disuasión del régimen.

De acuerdo con especialistas, el gobierno iraní no ha logrado responder a las demandas ciudadanas. La represión ha sido la principal herramienta: cortes de internet, detenciones masivas y uso letal de la fuerza. Organizaciones de derechos humanos estiman más de tres mil 400 civiles muertos en menos de tres semanas de protestas, aunque Teherán no ha reconocido cifras oficiales. Pese a ello, las manifestaciones continúan y se expanden, alentadas por la percepción de un Estado debilitado.

En el plano internacional, la crisis ha generado repercusiones inmediatas. El cierre temporal del espacio aéreo iraní, reportado por plataformas de rastreo de vuelos, reflejó el nivel de tensión interna.

Ayer, los mercados reaccionaron con cautela: Wall Street cerró en rojo ante el riesgo geopolítico y el precio del petróleo mostró volatilidad por la posibilidad de una escalada militar.

Mientras tanto, Estados Unidos ha elevado la presión. Donald Trump ha advertido sobre aranceles de 25% a países que mantengan comercio con Irán, medida que podría afectar cadenas globales y tensar relaciones con socios como China, principal comprador del crudo iraní. A la par, el G7 ha amenazado con nuevas sanciones si continúa la represión, exigiendo respeto a los derechos humanos.

Aunque Teherán insiste en que mantiene el control y busca reactivar la vía diplomática, analistas coinciden en que el régimen enfrenta su momento más frágil desde 1979. El riesgo ya no es solo la protesta social, sino una fractura interna de la élite política y militar, escenario que podría detonar una guerra civil o una transición violenta. 

El desenlace sigue abierto, pero el equilibrio de poder se tambalea como nunca antes.

Orígenes, actores y riesgos clave

Origen estructural de la crisis

La crisis actual tiene raíces profundas en el modelo político instaurado tras la Revolución Islámica de 1979: un sistema teocrático concentrado en el poder religioso, con escasa rendición de cuentas, represión política y restricciones severas a libertades civiles.

Detonantes recientes

El colapso económico ha sido clave: inflación superior al 40%, desempleo juvenil elevado y una depreciación cercana al 45% del rial frente al dólar. A ello se suma el encarecimiento de alimentos y energía.

Enemigos externos 

Son Estados Unidos e Israel, que consideran a Irán una amenaza por su programa nuclear y su influencia regional. 

¿Qué está en juego? 

El riesgo es el colapso productivo y comercial. Y en lo social, una radicalización del conflicto interno que derive en guerra civil, ejecuciones masivas o migración forzada.

Riqueza

Irán posee una riqueza energética y geoestratégica significativa. Tiene una de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo (tercero) y las mayores reservas de gas natural. Su ubicación controlando el estrecho de Ormuz es clave, pues transita cerca del 20% del petróleo comercializado globalmente. Cuenta con recursos minerales importantes (cobre, hierro y zinc) y una población de más de 85 millones con formación técnica y científica.

Irán, entre el colapso y una transición violenta

Las protestas y movimientos sociales que han sumido a Irán en una crisis interna desde el 27 de diciembre pasado ponen en riesgo la continuidad del régimen islámico y del dictador Alí Jamenei, consideraron expertos. Irán está en riesgo de caer en una guerra civil o en una transición violenta de gobierno.

Arturo Santa Cruz Díaz Santana, académico de la Universidad de Guadalajara, advirtió que, contrario a las manifestaciones sociales de 2009, 2017, 2019 y 2022, en esta ocasión el Estado Islámico enfrenta un riesgo mayor: ha acumulado crisis internas, como la económica, y perdido aliados y proxys en la región, como en Siria o el Líbano, así como en el cuerno de África. Además, Estados Unidos e Israel han intensificado sus ataques militares en contra de infraestructura militar y nuclear estratégica, mientras que el apoyo internacional, sobre todo de Rusia, se ha debilitado.

Para el experto, el gobierno iraní ha sido incapaz de responder y atender las necesidades de la población, de ahí el crecimiento del hartazgo social. “Es un régimen sumamente frágil. Lo que falta aquí para que se derrumbe es que haya una división interna de la élite política y militar. Hay que recordar que no sólo los políticos, muchos de ellos religiosos, sino también los militares son los que controlan el país. Entonces, lo único que falta es una ruptura de esta élite que domina”.

Por su parte, para el académico del ITESO, Carlos Cordero, la situación en Irán podría detonar mayores acciones militares de Israel y Estados Unidos en el país. En junio pasado ambos bombardearon puntos estratégicos, lo que debilitó la capacidad militar iraní, indicó. Ahora, los manifestantes ven el momento oportuno para alzarse en contra del gobierno.

Los beneficiados por la crisis y posible caída del régimen, añadió Cordero, son Israel y Estados Unidos, quienes aumentarían su zona de influencia en Medio Oriente. “Hay altas probabilidades de que inicie una guerra civil en Irán y eso contribuya a la desestabilización en la región. Esto puede aumentar los casos de terrorismo en contra de Israel, en contra de algunos otros vecinos”, apuntó.

Sigala descartó la intervención de potencias mundiales en la resolución del conflicto, mientras que enemigos de Irán, como Israel y Arabia Saudita, están a la expectativa de lo que sucederá tras las protestas civiles.

Por lo pronto, los tres expertos coincidieron en que, si bien las amenazas de Donald Trump de una intervención militar en el país en caso de una escalada de violencia en contra de los manifestantes son parte de la retórica del magnate estadounidense, son posibles ataques y bombardeos similares a los que realizó junto con Israel en junio pasado. Una intervención a gran escala, como lo que ocurrió en Venezuela, es lejana y causaría mayor inestabilidad en la región, señalaron, pero acciones militares contra puntos estratégicos es una posibilidad para derrocar el régimen de los ayatolas.

EL INFORMADOR/ L. Martínez

El gobierno alista juicios rápidos y ejecuciones para los detenidos

Las autoridades iraníes han confirmado que se avecinan juicios rápidos y ejecuciones para los detenidos en las protestas a nivel nacional, a medida que la República Islámica intensifica su represión interna.

Activistas advierten que las ejecuciones de los detenidos podrían ser inminentes, mientras que la represión a las manifestaciones ya ha dejado al menos tres mil 400 muertos, según los últimos reportes.

El jefe del poder judicial iraní, Gholamhossein Mohseni-Ejei, instó a actuar rápidamente y llevar a cabo las ejecuciones sin demora.

El gobierno iraní ha enfrentado condenas internacionales por su tratamiento a los manifestantes y por las violaciones a los derechos humanos.

La violencia contra los manifestantes ha sido comparada con la represión de la Revolución Islámica de 1979. A pesar de las amenazas de ejecuciones, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, instó a Estados Unidos a recurrir a la diplomacia en lugar de la confrontación militar.

La represión, que comenzó a finales de diciembre por el colapso de la moneda nacional, ha transformado el país en un escenario de conflicto interno, con manifestaciones que se intensifican mientras el gobierno de Teherán implementa medidas más estrictas contra los opositores. 

Aunque algunos han pedido la interrupción de las ejecuciones, las autoridades persisten en su postura de castigar con rapidez a los manifestantes detenidos.

Con información de AP
 

Más de cuatro décadas bajo un gobierno islámico

Desde la Revolución Islámica de 1979, Irán ha sido gobernado bajo el modelo de una República Islámica teocrática basada en los principios religiosos del islam chií, la segunda rama más grande del Islam. Luego de ser una monarquía constitucional, se convirtió en una dictadura sin garantía de derechos humanos, y mucho menos para las mujeres, de la cual desde 1989 está al frente Alí Jamenei.

Asimismo, pese a las múltiples sanciones por parte de la comunidad internacional, el país ha desarrollado un extenso programa nuclear que, según el gobierno de Estados Unidos, amenaza constantemente la estabilidad en la región y en el mundo.

Pese al gran poder que ha amasado el régimen islámico, Irán no ha estado exento de movilizaciones sociales e intentos de derrocar al gobierno, sobre todo en épocas recientes. En los últimos tres años se han registrado movilizaciones estudiantiles y de mujeres, como la ocurrida en 2023, en la que exigen apertura y mayores libertades para la ciudadanía. Además, en 2009, 2017, 2019 y 2022 se han presentado intentos de revolución.

El Estado ha reprimido con violencia estos episodios, además de que ha restringido el uso del internet y ha ocasionado apagones en gran parte del territorio, a fin de disuadir las protestas. Sin embargo, expertos coinciden en que estas movilizaciones podrían orillar al final de la dictadura islámica en el país con un Irán debilitado en la región y sin aliados.

Trump no descarta intervenir

En medio de las protestas en Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido declaraciones en las que no ha descartado una intervención militar en respuesta a la represión en la República Islámica

En su discurso, Trump advirtió que su gobierno “tomará medidas muy fuertes” si Irán lleva a cabo las ejecuciones de los manifestantes detenidos durante las protestas

Por su parte, Irán ha amenazado con represalias si Estados Unidos o Israel intervienen en los disturbios internos. A pesar de la creciente presión internacional, el gobierno iraní ha continuado con sus acciones represivas mientras enfrenta un entorno de creciente aislamiento.

El gobierno de Irán, a través de su ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, trató de suavizar la situación sugiriendo que la diplomacia debería prevalecer sobre la confrontación. Sin embargo, la retórica de Trump y las medidas de represalia de Irán colocan a la comunidad internacional en una situación de incertidumbre sobre la posible escalada del conflicto.

Este ambiente de incertidumbre ha dejado claro que la situación podría desencadenar una confrontación directa entre los dos países, aunque muchos países de Oriente Medio han intentado disuadir a Estados Unidos de iniciar una guerra con Irán, temiendo consecuencias desastrosas para la región.

Con información de AP

El discurso del presidente de Estados Unidos en torno a la situación de Irán subió de tono en las últimas horas. EFE

Se cumple el plazo para el cierre del espacio aéreo

El plazo anunciado por Irán para el cierre de su espacio aéreo se cumplió a las siete de la mañana en Teherán (21:30 horas de ayer en el Centro de México), según la página de rastreo de vuelos Flightradar24, que también mostró, hasta el cierre de edición, cómo algunos aviones sobrevolaban el país después de horas de tener un cielo vacío.

La misma página había publicado previamente una notificación para los aviadores que avisaba del cierre del espacio aéreo iraní desde las 16:15 de ayer (01:45 del jueves en hora de Irán) hasta las 18:30 (04:00 en Teherán).

Posteriormente, el plazo se amplió tres horas más.

Durante horas, las páginas de rastreo de vuelos mostraron cómo prácticamente ningún avión sobrevoló Irán. AirIndia avisó a sus pasajeros de posibles retrasos en sus itinerarios a raíz de tener que redefinir las rutas de los aviones para no cruzar la república islámica.

Tras vencerse el plazo anunciado, una decena de vuelos se encontraban en el espacio aéreo iraní.

EFE

CT

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