El cardenal de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, celebró este domingo la decisión de las y los diputados del Congreso de Jalisco quienes votaron en contra de las reformas en materia de infancias trans, dijo, al considerar que se trató de un ejercicio de autonomía y libertad legislativa, “acorde con los valores que históricamente han caracterizado a la Entidad”.Afirmó, más allá del contexto jurídico nacional, la postura asumida por quienes rechazaron la iniciativa reflejó coherencia y valentía al sostener principios profundamente arraigados en la vida social y familiar del estado.En su mensaje ofrecido a medios de comunicación tras la misa dominical en la Catedral de Guadalajara, el cardenal destacó que Jalisco se ha distinguido por una identidad cimentada en valores fuertemente vinculados a la familia, lo que, dijo, explica la postura asumida por los legisladores.Este posicionamiento, afirmó el cardenal, no solo respondió a una visión política, sino a una convicción ética frente a un debate que involucra derechos, responsabilidades y el papel fundamental de los padres en la formación de niñas, niños y adolescentes.“Yo lo veo bien. El ejercicio de una autonomía y de una libertad, aunque condicionada por la autoridad de la Suprema Corte (Nacional de Justicia). Pero aún así me pareció muy coherente y muy valiente la postura de los que votaron en contra porque Jalisco es un Estado que se caracteriza por valores muy arraigados, principalmente los fincados en la familia”, expresó el Cardenal.El cardenal Robles Ortega comentó que, si bien el debate legislativo ha puesto énfasis en el derecho de los menores a definir su identidad desde edades tempranas, no se ha considerado de manera integral el derecho y la obligación que tienen los padres y las madres, de acompañar y educar a sus hijos durante las distintas etapas de su desarrollo. Señaló que esta omisión ha sido constante en diversas corrientes ideológicas que, afirmó, buscan desplazar a las familias de ese papel central.“Entonces (ellos) hablan del derecho del derecho de los niños a elegir su identidad desde pequeños, pero no toman en cuenta el derecho de los papás. O sea, despojan a los padres del derecho y el deber que tienen de educar y acompañar a sus hijos en la infancia en la niñez en la adolescencia, hasta que sean mayores de edad, es un derecho y una obligación que tiene los padres y las ideologías del mundo han querido despojar a los papás de este derecho, de esta obligación y ofrecer la directamente a los niños entonces me parece muy coherente, muy valiente y muy consecuente, la postura de quienes votaron a favor, en el estado en contra perdón en contra”, manifestó Robles Ortega.En ese sentido, el cardenal reiteró su reconocimiento a quienes votaron en contra de la reforma, al considerar que mantuvieron una postura congruente con esa visión sobre la responsabilidad parental y el bienestar integral de la niñez.En la misma rueda de prensa el cardenal Francisco Robles Ortega recordó a las personas el significado religioso de la celebración de la Candelaria, que se conmemora mañana lunes 02 de febrero, así como a los elementos que históricamente han dado origen a las expresiones populares que la acompañan. Explicó que, aunque culturalmente se ha vinculado con tradiciones como los tamales y la convivencia familiar, su raíz es profundamente religiosa y se remonta a un pasaje central del Evangelio.Recordó que esta festividad conmemora la presentación del Niño Jesús en el templo, un acto que, de acuerdo con la ley judía de la época, implicaba la purificación de la madre y la ofrenda correspondiente, particularmente en el caso de las familias humildes.“Bueno la Candelaria ya es mañana. Está muy relacionada con los tamales, la herencia de las de las roscas y eso, pero bueno, no tiene nada que ver con la fiesta religiosa. Nos recuerdan que las madres se presentaron a presentar a sus hijos al templo y se los consagraron a Dios. Entonces, la iglesia recuerda, recuerda eso, la presentación del Niño Jesús en el templo, como dice el evangelio y cumpliendo con lo que mandaba la ley que llevaran una ofrenda para la Purificación de la mamá y la ofrenda de los pobres”, señaló.El cardenal añadió que este momento también está marcado por la profecía del anciano Simeón y el reconocimiento del Mesías por parte de una mujer anciana dedicada a la oración, elementos que, dijo, constituyen el fundamento cristiano y litúrgico de la celebración.Por último, explicó que la tradición de compartir alimentos como los tamales tiene su origen en la extensión del tiempo navideño, cuando estas reuniones servían para fortalecer la convivencia familiar y comunitaria en torno al cierre de ese período litúrgico.“Es una es que antes de ligaba mucho todavía de Navidad. Ahora ya no en la renovación del tiempo litúrgico de la Navidad. Entonces, como estaba antes, ligada a la Navidad, lo que sucedía en la Navidad, por ejemplo la rosca y encontrar el niño en la rosca se comprometían a que en este final del tiempo de Navidad”, finalizó.SV