Guadalupe Arias, vecina de la colonia La Penal, se preparó para el megacorte que podría extenderse desde este 3 de enero hasta el miércoles 7: llenó cuatro cubetas de agua con las que, espera, tendrá abasto suficiente para toda su familia. Aunque confía en que el desabasto no se extenderá hasta la siguiente semana, pidió a las autoridades no demorarse en las intervenciones a los sistemas de abastecimiento.“Somos cinco en la casa, y todos adultos. Todos nos bañamos, cocinamos, usamos el baño. En el puesto (de venta de jugos) también tengo que lavar las frutas, las verduras […]. En ocasiones anteriores, cuando han cortado el agua, nos ha llegado días antes de la fecha que nos dijeron. Ojalá esta vez sea igual porque somos muchos en la casa”, dijo.Guadalupe reutiliza el agua para lavar trastes, las frutas y las verduras de su negocio. Además, con el tinaco lleno, procura gasta la menor cantidad de agua posible antes de utilizar las cubetas, mientras que la poca agua sucia que le queda le emplea para regar sus plantas. Con todo, considera que, si el megacorte se extiende, sus preparativos no serán suficientes para toda su familia. A partir de la 1:00 de la madrugada de hoy, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) comenzó las labores de mantenimiento preventivo en infraestructura hidráulica en la ciudad, lo que afecta el suministro de 892 colonias del Área Metropolitana de Guadalajara y a más de dos millones de habitantes. Los trabajos tuvieron una duración de 13 horas, sin embargo, el restablecimiento será gradual y dependerá de las condiciones operativas y topografía de cada zona.Se busca evitar fallas mayores, reducir riesgos de colapso del sistema y garantizar la operación segura de las plantas potabilizadoras de Miravalle y Las Huertas, las cuales abastecen de agua a las colonias afectadas. Durante la interrupción del servicio se habilitaron 78 pipas gratuitas para toda la ciudad y se instalaron cisternas gigantes en las zonas que más lo necesitan.Aunque también se preparó con cubetas y tambos de agua, para Marta Guerrero, también vecina de La Penal, el costo de la interrupción del servicio podría ser mayor: tiene un puesto de tacos que diariamente le requiere lavar trastes, el comal y los alimentos. No es la primera vez que enfrenta un corte de agua, dijo, por lo que desde que se enteró comenzó a almacenar el líquido, pero si se extiende la interrupción tendrá que poner en pausa su negocio o comprar garrafones rellenados.“De por sí hasta el 7 de enero son muchísimos días sin agua, pero si se demoran más sería terrible para nosotros, que dependemos del negocio. Afortunadamente si nos preparamos, pero no será suficiente para más de cuatro días. Quizá cinco aguantemos, pero nada más”, lamentó. YC