La renuncia de Adán Augusto López Hernández a la coordinación del grupo parlamentario de Morena en el Senado de la República responde a la búsqueda del legislador por hacerse de un rol activo en las elecciones de 2027, consideró Andrea Bussoletti, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG). Además, tras las acusaciones de presuntos nexos con el crimen organizados, en especial con La Barredora, bajo las órdenes del Cártel Nueva Generación, el senador buscaría sacudirse las acusaciones y cuestionamientos para consolidarse como un liderazgo firme dentro del partido. “Como sucede seguido en la política, los personajes, los potenciales candidatos, líderes de partido, etcétera, cuando se hacen más visibles también son objeto de mayores atenciones mediáticas y judiciales […]. Lo que es probable es que, en función de una estrategia electoral, creo que ha sido una jugada para bajar un poco los reflectores de encima del personaje para que pudiera preparar la elección que viene en 2027, no sólo para él, sino para el partido”, anotó. Aunque es complicado establecer una relación de causa y efecto sobre la salida de López Hernández, Bussoletti apuntó que las presuntas relaciones del senador con el crimen organizado no habrían sido determinantes en su renuncia, pues son acusaciones que ha enfrentado desde verano pasado y la presidenta Claudia Sheinbuam avaló su continuidad en su cargo meses atrás. En tanto, el experto descartó que Morena pierda un liderazgo clave en el Senado sin López Hernández al frente de las y los legisladores guinda. El partido, señaló, se ha caracterizado por la capacidad de renovación y cambio de sus figuras políticas, lo que ha permitido gozar de solidez y estabilidad en los últimos años. Esto le ha permitido mover personajes y reubicarlos sin que signifique un desgaste para el movimiento liderado por Luisa María Alcalde. Por su parte, con la llegada de Ignacio Mier, el académico de la UdeG espera continuidad e impulso a las iniciativas del ejecutivo en la Cámara Alta. “Va a haber una línea de continuidad. No creo que sea una modificación disruptiva o crítica, o que marque un cambio de ruta política del grupo senatorial de Morena y del partido en general, pero habrá que verlo […]. No veo motivos por los cuales Morena debería buscar ruptura, es decir, no se ven razones que motivarían esa estrategia como una estrategia motivada y sólida, mientras que la ruta de la continuidad, en este momento, es una ruta que va en beneficio de esa fuerza política”. EE