El primer fenómeno astronómico del año ocurrirá el 17 de febrero de 2026, cuando se produzca un eclipse solar anular, según los cálculos de la NASA y los calendarios astronómicos internacionales. Este tipo de evento sucede cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, pero no cubre por completo el disco solar, generando el característico “anillo de fuego” durante su fase máxima. El eclipse forma parte de la serie Saros, una secuencia regular utilizada por astrónomos para predecir eclipses con patrones similares a lo largo de los años. Su duración será de varias horas, conforme la sombra de la Luna avance sobre distintas regiones del planeta.De acuerdo con la NASA, la fase anular —cuando se observa el anillo luminoso— podrá apreciarse únicamente en zonas del continente antártico. En el resto del hemisferio sur, el fenómeno será visible de forma parcial en regiones del sur de África, así como en sectores del océano Atlántico, el Índico y el Pacífico, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.Los mapas de visibilidad indican que la trayectoria de la sombra lunar no cruzará el Continente Americano, por lo que el eclipse no podrá observarse desde México.Aunque este primer evento no será perceptible en territorio nacional, el 3 de marzo ocurrirá un eclipse lunar total visible desde gran parte de México. Durante este fenómeno, la Tierra se situará entre el Sol y la Luna, provocando que el satélite adquiera un tono rojizo debido a la refracción de la luz solar en la atmósfera terrestre.Posteriormente, el 12 de agosto se registrará un eclipse solar total cuya franja de totalidad pasará por el norte de Europa y el Ártico, visible de manera parcial desde México. Finalmente, el 28 de agosto se producirá un eclipse lunar parcial que también podrá observarse desde diversas regiones del país.Las agencias espaciales advierten que los eclipses solares no deben observarse sin protección adecuada, ya que la exposición directa a la radiación solar puede causar daños irreversibles a la vista. Se recomienda utilizar lentes certificados o recurrir a métodos de observación indirecta.En cambio, los eclipses lunares pueden disfrutarse a simple vista sin riesgo alguno, siempre que las condiciones del cielo sean favorables. EE