Como ya es sabido, el Congreso mexicano aprobó el pasado martes una ley de enmienda constitucional para reducir —de manera paulatina— la semana laboral de 48 a 40 horas, la cual se implementará a partir del siguiente año.Inicialmente impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, esta reforma adecuará el marco legal a nuevas dinámicas sociales. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, tan solo México registra más de 2 mil 100 horas trabajadas al año en promedio, cifra superior a la media de los países miembros, que ronda las mil 687 horas. La implementación será progresiva para permitir ajustes en los centros de trabajo, especialmente en micro, pequeñas y medianas empresas. Durante 2026 se prevé una etapa preparatoria. A partir de 2027 iniciará la reducción escalonada: 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 horas en 2030.A pesar de que sea un buen cambio para el sector, en el debate público han surgido dudas sobre posibles afectaciones a las prestaciones laborales. En este caso, debes saber que hay derechos que permanecerán inamovibles, conócelos a continuación:La jornada diaria máxima de ocho horas se mantiene como referencia para organizar los turnos. También debes saber que la reforma se limita a establecer un nuevo tope semanal y no sustituye la Ley Federal del Trabajo, sino que la complementa.Mientras la Constitución fija el límite general, la legislación secundaria regula salarios, descansos, horas extra y demás prestaciones, por lo que el conocimiento de ambos marcos normativos resulta fundamental para garantizar su cumplimiento.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO