La implementación de la Reforma Laboral que reducirá la jornada a 40 horas semanales deberá aplicarse mediante ajustes graduales que permitan a las empresas reorganizar sus procesos sin afectar su operación, consideró Antonio Lancaster-Jones González, coordinador de Industriales Jalisco (CCIJ).Indicó que la propuesta contiene elementos positivos, particularmente al elevar a rango constitucional la jornada de 40 horas y garantizar que no habrá reducción salarial; sin embargo, subrayó que el punto clave es la forma en que se transitará hacia el nuevo esquema.“Es un tema que hemos hablado mucho y creemos que es favorable. Que tenga rango constitucional y que no se puedan reducir los salarios lo vemos con muy buenos ojos y lo estamos apoyando. También agradecemos este diálogo para que la aplicación sea gradual, cada dos horas por año”.Explicó que esta reducción progresiva abre margen para ajustar horarios, redistribuir cargas de trabajo y revisar esquemas internos, especialmente en Jalisco, donde el empleo pleno ha dificultado la contratación de personal.“Se nos escuchó sobre el tema de las horas extras, porque en el corto plazo debemos ver cómo cubrir horarios ante la ausencia de personal, aunque nos cueste más. Ha sido muy difícil captar nuevos colaboradores. En Jalisco traemos empleo pleno y eso modifica nuestro sistema”, señaló.La adaptación no será homogénea, añadió, ya que cada sector opera bajo dinámicas distintas y algunos, como el campo o la industria maquiladora, requieren flexibilidad en la distribución de días de trabajo. La gradualidad permitirá ajustes sin impactos abruptos.Respecto a la productividad, afirmó que la reducción de horas debe acompañarse de programas internos que compensen el tiempo no laborado mediante mejoras en procesos y capacitación.“Depende de cada empresa y debemos ser corresponsables con los colaboradores. Está estudiado que con pequeños procesos internos podemos lograr hasta 20% más productividad, lo que permitiría compensar estas horas”, sostuvo.Finalmente, llamó a no esperar a 2027 para iniciar cambios, sino aprovechar el periodo previo para realizar pruebas y ajustes que permitan llegar preparados a la entrada en vigor el 1 de enero de 2027. “Es aprovechar este año para proyectos de productividad y mejora continua, modificar horarios y procesos, y llegar funcionando en 2027”, concluyó. Carga laboral en México contra otros países Jornada semanal Vacaciones pagadas Voz del experto Arturo martín del campo casillas, docente de la UNIVALa aprobación en el Senado de la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, sin garantizar dos días de descanso, no representará un beneficio real para las y los trabajadores, afirmó Arturo Martín del Campo Casillas, docente de la UNIVA Guadalajara.El académico sostuvo que la disminución será mínima en la práctica, pues se mantendrán los tiempos de traslado y, ante la presión productiva, las empresas recurrirán al pago de horas extra. “Definitivamente esto no beneficia en ningún aspecto al trabajador”, advirtió. A su juicio, los patrones optarán por cubrir la diferencia con tiempo extraordinario mientras ajustan sus procesos, lo que implicará que el empleado “va a tener que seguir trabajando”.Añadió que algunos sectores deberán elegir entre contratar más personal o incrementar el pago de horas extra, cuando el objetivo ideal era otorgar dos días de descanso. Consideró que la medida tiene un carácter más “mediático o político” que estructural.Al tratarse de una reforma constitucional, señaló, las empresas deberán adaptarse con mayor capacitación y productividad. Incluso recordó que la Ley Federal del Trabajo, en su artículo 47, contempla despidos justificados por incumplimiento de programas formativos.Comparó el caso con Alemania: trabajar menos horas no implica menor producción, pero “la cultura también es un punto importante”. La discusión sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales encendió alertas en sectores productivos que anticipan impactos diferenciados en costos y operación, sobre todo en micro, pequeñas y medianas empresas.La Asociación Pymes de México advirtió que aprobar la reforma sin incentivos ni gradualidad coloca a estas unidades en una posición crítica. “Pretender que la reducción de la jornada se implemente sin acompañamiento del Estado… no es justicia social, es una transferencia de costos que pone en riesgo la viabilidad de miles de negocios”, señaló.En Jalisco, el 94.2% de las empresas -cerca de 300 mil- son micro; las pymes representan 5.6% y las grandes 0.2%. De las más de 365 mil unidades registradas en 2024, dependen 2 millones 92 mil 26 empleos; alrededor de 2 millones corresponden a MiPymes.Worky indicó que 65% de las empresas prevé mayores costos operativos. “El futuro de la manufactura mexicana no se detendrá por falta de tecnología, sino por falta de talento”, expuso.Concanaco advirtió: “Reducciones de jornada sin ajuste de modelo… debilitan la rentabilidad”. En Jalisco, servicios emplean 692 mil personas; comercio, 431 mil; turismo, 154 mil. CT