La sociedad en que vivimos está en constante comunicación; es casi imposible no comunicarse, y la voz es posiblemente la mejor forma de expresarse e interactuar con las personas que nos rodean. Asimismo, el lenguaje corporal también es imprescindible para transmitir diferentes mensajes a los receptores.No obstante, no todas las personas tienen la capacidad de comunicarse hablando, por ejemplo, las personas sordas emplean la lengua de señas, e implementarla es una gran forma de inclusión.La Lengua de Señas Mexicana (LSM) es una lengua oficial en nuestro país, que, además de ser un medio de comunicación para la comunidad sorda, es un elemento sumamente importante para la cultura de estas personas, ya que, además de comunicarse entre ellas, la lengua de señas también permite que personas oyentes las entiendan, siempre y cuando tengan conocimiento de la misma.Asimismo, nuestra sociedad está hecha para personas oyentes, por lo que el acceso de las personas sordas a servicios básicos como la salud o la educación se ven limitados. Los ciudadanos creemos que lo mejor es que ellos se adapten a nuestro entorno, en lugar de hacerlo nosotros, y por esto es tan importante crear espacios de inclusión entre la comunidad sorda y oyente.Para las personas sordas, cualquier actividad supone un reto debido a las barreras del lenguaje. Millones de mexicanos padecen una discapacidad auditiva, por lo que es importante que esta lengua forme parte de la educación en México. Así, se fomentaría la inclusión e integración de este sector ante la comunidad en general.Rodolfo Torres Gutiérrez, promotor de la lengua de señas y la cultura de inclusión, asegura que se enorgullece de haber crecido dentro de una familia sorda. “Es valioso crecer en la divergencia porque te das cuenta de que el mundo está estructurado desde relaciones de poder, desde reglas simétricas. Nací en una familia sorda, mis padres son sordos profundos y me inculcan la lengua de señas como lengua materna; empecé a hablar a los 5 o 6 años, me ayudó a aprender español escuchando la radio que mi padre me ponía”.Explica que a estas personas se les conoce como “HOPS”, Hijos Oyentes de Padres Sordos, “somos una comunidad o una expresión de la cultura sorda. Al ser HOPS me doy cuenta que mi papel en el mundo es estar al servicio de los demás para buscar mejores formas de vida y entendimientos. Como HOPS somos puentes de comunicación”.Finalmente, expresa que implementar la lengua de señas en la educación sería una alternativa que abonaría al desarrollo integral: “La educación es uno de los pilares más importantes de nuestro crecimiento personal y social, hay muchísima desinformación, muchísima discriminación, la educación es el terreno más potente para que estos paradigmas se vayan arraigando cada vez más en nuestra sociedad. La justicia social se construye en el terreno educativo, es ahí donde podemos ver mejoras, hablar de respeto, de diversidad y más allá de rechazarnos unos a otros, es celebrar lo que somos y compartir lo que somos".La Asociación Civil sin fines de lucro Educación Incluyente AC surgió en 2008, enfocándose en la formación, educación y cultura en niños y jóvenes desde los niveles de Secundaria, Bachillerato y Universidad, con apoyo de la Secretaria de Educación Jalisco y la Universidad de Guadalajara.Para lograr su propósito, cuentan con intérpretes profesionales de lengua de señas, asesores sordos y demás especialistas. Los talleres, el acompañamiento académico y la formación en valores han logrado un gran impacto en la sociedad al apoyar la difusión de la cultura sorda.Según datos del INEGI, en México viven alrededor de 2.3 millones de personas con discapacidad auditiva. Aproximadamente el 30% de la población de este sector no sabe leer ni escribir, por lo que varias instituciones educativas ya implementaron esta inclusión, obteniendo buenos resultados dentro de la participación del programa. * * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03AL