El Miércoles de Ceniza, con el signo del trazo de la cruz en la frente, marca el inicio de la Cuaresma: 40 días de penitencia que preparan para la Semana Santa y la Pascua, la mayor celebración del cristianismo.Aunque no se trata de una solemnidad ni de una fiesta en sentido litúrgico, es una de las tradiciones más arraigadas entre los católicos de México y el mundo, acerca de la cual suelen surgir dudas, como si recibir la ceniza es obligatorio, cuánto tiempo debe permanecer en la frente o cuál es la forma correcta de realizar el rito.Lo primero que debe tenerse claro es que la recepción de la ceniza no es obligatoria; tampoco lo es asistir a misa ese día. Es decir, no incurre en pecado quien no participa del rito. Sí son obligatorios, en cambio, el ayuno y la abstinencia.El ayuno es preceptivo para los mayores de 18 años y menores de 60, y consiste en realizar una sola comida fuerte al día.La abstinencia de carne es obligatoria para todos los mayores de 14 años.Aunque recibir la ceniza no es forzoso, posee un profundo valor simbólico sostenido desde las primeras comunidades cristianas. El hecho de incluir una señal visible en la frente hace que socialmente se perciba como un distintivo de fe y actitud penitencial, que es precisamente el propósito de la Cuaresma.En la antigüedad, cubrirse con cenizas expresaba la conciencia de la fragilidad y de la condición mortal del ser humano, necesitadas de la misericordia de Dios.Después de la homilía, el sacerdote bendice las cenizas —que se obtienen de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior— y las rocía con agua bendita antes de proceder a su imposición, generalmente mientras se entona un canto.Tradicionalmente, la ceniza se impone trazando una cruz en la frente, aunque esta práctica responde en parte a costumbres locales. En otros países, por ejemplo, es igualmente válido colocarla sobre la cabeza.Al no tratarse de un sacramento, la ceniza puede ser impuesta por laicos; no es indispensable que lo haga un sacerdote o un diácono, y también puede realizarse fuera del templo.Incluso puede ser recibida por personas no católicas con el propósito de prepararse para ingresar a la Iglesia.Quien impone la ceniza debe pronunciar una de las siguientes fórmulas:No existe un tiempo establecido para conservar la cruz de ceniza en la frente; se trata de una decisión personal. En ese sentido, borrar la señal poco después de recibirla no constituye falta alguna, mucho menos pecado.El significado del rito, sin embargo, puede hacer que resulte contradictorio recibir un distintivo y eliminarlo de inmediato. La mayoría de los fieles la conserva como testimonio hasta que desaparece por sí sola o se borra con el baño.El signo que se recibe ese día es un gesto penitencial público, parte de la preparación espiritual para celebrar la resurrección de Jesucristo en la Pascua, junto con el ayuno, la abstinencia, la oración y la caridad.La ceniza invita a reflexionar sobre el carácter transitorio de la vida terrenal y la necesidad de la misericordia divina.