En distintas plataformas digitales y sitios especializados se han documentado denuncias por fraudes relacionados con servicios de mudanza, principalmente en entidades como la Ciudad de México, el Estado de México y Puebla. En estos casos, las personas afectadas reportan la pérdida de sus pertenencias y del dinero entregado como anticipo.Este tipo de estafa opera a través de supuestas empresas de mudanzas que funcionan únicamente en internet. Los responsables utilizan ofertas atractivas para captar clientes y, una vez recibido el pago por adelantado, desaparecen junto con los bienes trasladados. La falta de regulación en algunos anuncios digitales ha facilitado la proliferación de este esquema.El procedimiento inicia con la creación de perfiles falsos en redes sociales como Facebook e Instagram, así como en páginas web que aparentan ser profesionales. En estos espacios se muestran imágenes de camiones, bodegas e instalaciones que buscan generar confianza. Con frecuencia, los nombres comerciales se modifican de manera constante para evitar ser identificados.Posteriormente, las personas interesadas solicitan información y cotizaciones a través de medios digitales. Los estafadores ofrecen presupuestos basados únicamente en datos proporcionados por teléfono o en línea, sin realizar una visita previa al domicilio para evaluar los bienes, lo que representa una de las principales señales de alerta. Tras acordar el servicio, solicitan pagos parciales o totales por adelantado, generalmente en efectivo o mediante transferencias bancarias.El día acordado para la mudanza, los supuestos trabajadores acuden al domicilio, cargan las pertenencias y luego cortan toda comunicación con el cliente. En muchos casos, los objetos son almacenados temporalmente en bodegas o trasteros antes de ser vendidos, y nunca llegan al destino pactado. Para aparentar formalidad, también pueden enviar contratos por aplicaciones de mensajería, los cuales suelen presentar errores ortográficos o espacios sin completar, careciendo de validez legal.Entre las principales señales de advertencia se encuentra la ausencia de una dirección física verificable. Las empresas formales cuentan con oficinas o almacenes que pueden localizarse en mapas digitales y visitarse. Asimismo, se debe desconfiar de quienes solo aceptan pagos en efectivo, exigen anticipos elevados o presentan presupuestos inusualmente bajos. La falta de profesionalismo en la comunicación y la negativa a realizar cotizaciones presenciales también son indicios de posible fraude.Para reducir riesgos, se recomienda investigar a fondo a la empresa antes de contratar el servicio, revisar opiniones de otros usuarios y confirmar que exista una dirección física real. También es importante solicitar un presupuesto a domicilio, evitar pagos anticipados elevados y formalizar el acuerdo mediante un contrato completo, sin espacios en blanco. En caso de haber sido víctima de este tipo de fraude, se debe presentar la denuncia correspondiente ante la policía o la fiscalía.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB