Entre la comunidad científica y los entusiastas de la astronomía siempre se genera expectativa cuando aparece un nuevo cometa, sobretodo como en este caso, C/2024 E1 (Wierzchos) que se trata de un cometa hiperbólico, este tipo de visitantes se caracterizan por que su paso por el sistema solar es solo una pequeña parada en su largo viaje interestelar. El descubrimiento ocurrió el 3 de marzo de 2024, utilizando el Mount Lemmon Survey mientras era operado por él astrónomo polaco Kacper Wierzchos. Este objeto ha sido investigado de cerca por varios observatorios internacionales debido a su comportamiento y a su ventana de observaciones durante 2026. Aunque no será visible a simple vista, sí podrá observarse con binoculares potentes o telescopios pequeños bajo cielos oscuros.De acuerdo con proyecciones astronómicas tales como Star Walk, el cometa C/2024 E1 será observable desde enero hasta principios de marzo de 2026. Su perihelio (el punto más cercano al Sol) ocurrirá el 20 de enero próximo, momento en el que alcanzará una magnitud aproximada de 8.1, aunque estimaciones más optimistas sugieren que podría acercarse a magnitud 5 en condiciones favorables.Durante enero, la visibilidad estará limitada principalmente al hemisferio sur, donde el cometa aparecerá muy bajo sobre el horizonte suroeste poco después del atardecer. En este periodo, su cercanía aparente al Sol dificultará la observación, por lo que será indispensable contar con cielos despejados y sin contaminación lumínica. Para observadores en México y otras regiones del hemisferio norte, la mejor oportunidad llegará alrededor del 17 de febrero próximo, cuando el cometa alcance su máximo acercamiento a la Tierra. En ese momento, podrá verse desde latitudes cercanas a los 42 grados norte y más al sur, aunque seguirá estando bajo en el horizonte suroeste aproximadamente una hora después de la puesta del Sol.C/2024 E1 no será visible a simple vista. Astrónomos recomiendan el uso de binoculares de gran aumento o telescopios modestos para poder detectarlo, especialmente cuando su brillo se atenúe hasta una magnitud cercana a 8.7 durante febrero. La observación deberá realizarse en lugares con cielos oscuros, lejos de la iluminación urbana.En el mismo periodo, otro cometa de interés será 24P/Schaumasse, que alcanzó su perihelio el pasado 8 de enero y es observable desde ambos hemisferios, aunque únicamente con telescopios debido a su bajo brillo. Ambos cometas han sido incluidos en listados internacionales que priorizan su visibilidad real desde la Tierra y no solo su cercanía al Sol.Organismos especializados como la NASA y plataformas científicas dedicadas a la divulgación astronómica coinciden en que estos eventos representan una oportunidad educativa para comprender mejor la dinámica de los cometas y su origen, posiblemente en regiones distantes como la nube de Oort. TG