Proteger los datos personales no empieza en internet: también se decide frente al bote de basura. Un descuido tan común como desechar una caja de paquetería sin revisarla puede convertirse en una oportunidad para los ciberdelincuentes.Las etiquetas de envío concentran información sensible —nombre completo, domicilio, teléfono e incluso referencias de entrega— que, en manos equivocadas, sirve para suplantar identidades, intentar fraudes, contratar servicios o diseñar estafas más creíbles. Por eso, especialistas en seguridad digital advierten de sus riesgos.Autoridades como la Guardia Civil de España han insistido en eliminar por completo cualquier rastro de datos antes de tirar o reciclar empaques. Cuando esta información queda visible, cualquiera puede recolectarla y usarla con fines ilícitos. Esta práctica delictiva es conocida como trashing o dumpster diving: la obtención de datos personales a partir de documentos desechados para cometer fraudes o robos de identidad.La protección de datos no requiere tecnología avanzada, sino hábitos conscientes. Entre las medidas más efectivas se encuentran:La seguridad digital también se construye fuera de la pantalla. Pequeñas precauciones en el mundo físico reducen grandes riesgos en el digital. Cuidar lo que se tira es, hoy más que nunca, una forma básica de proteger la identidad.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO