El espacio es un territorio incierto, lleno de misterios y bellezas inimaginables que, de vez en cuando, nos permite contemplar una pequeña fracción capaz de maravillar al planeta entero. La Vía Láctea es una de las galaxias espirales más conocidas; está conformada por entre 100 mil y 400 mil millones de estrellas, además de gas y polvo interestelar. Su estudio ha sido uno de los principales objetivos de cientos de científicos a lo largo de la historia.Debido a que nuestro sistema solar se encuentra dentro de ella, la Vía Láctea puede observarse desde distintas partes del mundo. Sin embargo, en México su avistamiento no siempre es posible, ya que el núcleo galáctico cambia de posición en el firmamento según la latitud del observador y la estación del año.Para lograr una experiencia exitosa, es fundamental considerar la fase lunar —preferentemente durante luna nueva o en fases con poca iluminación— y elegir un sitio libre de contaminación lumínica, factores que influyen directamente en la claridad del espectáculo celeste.Según los registros astronómicos para latitudes similares a las de México, el centro galáctico permanece oculto durante el periodo que comprende de noviembre a enero. Es a partir del mes de febrero cuando el fenómeno comienza a ser perceptible nuevamente.De acuerdo con las guías de planificación estacional, durante los meses de febrero a junio la Vía Láctea es visible principalmente a primera hora de la mañana, mientras que en julio y agosto el mejor momento para su apreciación ocurre durante la medianoche.La tecnología actual facilita la localización exacta del arco galáctico. De acuerdo con las recomendaciones de expertos en astrofotografía, el uso de aplicaciones especializadas como PhotoPills resulta indispensable para determinar las mejores horas de visibilidad según la geolocalización del usuario.Estas herramientas permiten predecir con exactitud la salida y puesta de la Vía Láctea, evitando que el observador dependa del azar en zonas remotas.Para el ciclo anual de 2026, la utilización de un calendario específico de la Vía Láctea permite conocer de un vistazo datos críticos como las horas de mayor visibilidad y la fase lunar correspondiente.Según la metodología de Capture the Atlas, la planeación debe integrar la salida y puesta de la luna para asegurar que el brillo del satélite no opaque la tenue luz de las estrellas del fondo galáctico. En los meses de septiembre y octubre, el desfile estelar se traslada hacia las primeras horas de la noche, ofreciendo una ventana de observación más cómoda para el público general antes de entrar en su periodo de invisibilidad invernal.Aunque la visibilidad depende del calendario astronómico, la elección del lugar es el factor determinante en el éxito de la experiencia. Según los mapas de polución lumínica utilizados por la International Dark-Sky Association, México cuenta con zonas privilegiadas como el desierto de San Pedro Mártir en Baja California o las áreas protegidas de Coahuila y el Altiplano.En estos sitios, la transparencia atmosférica permite que el centro galáctico se manifieste con todo su detalle y contraste.De acuerdo con las guías de campo, el observador debe buscar horizontes despejados hacia el sur y sureste, dirección en la que suele emerger el núcleo de la galaxia.La combinación de un cielo certificado como "oscuro" y una correcta interpretación del calendario de visibilidad garantiza que el espectáculo del brazo de Sagitario sea plenamente disfrutable. Al seguir este protocolo de pasos (verificación de fase lunar, consulta de estacionalidad y uso de aplicaciones de realidad aumentada), el espectador maximiza sus posibilidades de conectar con la inmensidad del cosmos desde suelo mexicano.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *XP