La madrugada del 3 de enero, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos irrumpieron en Venezuela y capturaron al mandatario venezolano, Nicolás Maduro. Fue el inicio de una nueva forma de concebir las relaciones internacionales. Luego de varios días, el presidente norteamericano, Donald Trump, lanzó amenazas contra otros países como México, Cuba, Colombia, Groenlandia, Rusia y China.Expertos y analistas ven esta situación como una forma de “reposicionar a Estados Unidos como una potencia dominante en el continente americano”. Y los dichos de Trump podrían dejar entrever otras futuras acciones. En Venezuela, Trump anunció una serie de acciones como la toma de buques petroleros, asumir el control de las ventas de 30 a 50 millones de barriles de petróleo de Venezuela y controlar el Gobierno de forma indefinida en aquella nación. Adelantó que las principales empresas petroleras estadounidenses invertirán cerca de 100 mil millones de dólares para reconstruir a dicho sector del país sudamericano, sin que eso redunde en un beneficio para sus habitantes.Horas después de la captura de Nicolás Maduro, Trump reiteró su postura de que los “carteles manejan México”, en referencia a la presencia de grupos del crimen organizado en nuestro país.El 8 de enero, apuntó que “vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles”, dejando abierta la posibilidad de desplegar tropas estadounidenses en suelo mexicano. El presidente estadounidense ordenó el despliegue de una campaña militar en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico oriental que ha consistido principalmente en bombardear embarcaciones a las que acusó de transportar drogas hacia Estados Unidos, con la justificación de que las drogas acaban con la vida de 250 mil ciudadanos norteamericanos cada año. Y con ello, aseguró que ha tenido resultados exitosos: “Detuvimos 97% de las drogas que entraban por el mar”. Y busca justificar un posible ataque en México. No solamente México es objetivo, sino Colombia: Trump vio positiva una posible intervención a Colombia similar a la registrada en Venezuela y cuyo presidente, Gustavo Petro, le fue retirada su visa estadounidense. Y aunque hubo múltiples desacuerdos entre ambos mandatarios, la relación llegó a un punto tranquilo tras sostener comunicación esta semana. Y tras la caída de Venezuela, la presión recae sobre Cuba, aliado clave del país sudamericano, ya que Trump aseguró que el Gobierno de la isla encabezado por Miguel Díaz-Canel “está muy cerca” de caer, pero evitó amenazas directas o alusiones a una posible intervención a aquel país.Por otro lado, Trump ejerce presión económica a Cuba y aseguró que La Habana está perdiendo el respaldo económico de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y los acuerdos con el gobierno interino de Caracas.Miguel Sigala, académico de la Universidad de Guadalajara, señala que el Gobierno de Donald Trump busca redefinir el lugar de Estados Unidos en el mundo y solucionar problemas relacionados con distintos países. “Lo que está haciendo Donald Trump es afianzar el dominio de Estados Unidos en el continente americano, uno: para reducir la presencia económica y política de China y de Rusia. La presencia de las dos grandes potencias habían encontrado a socios comerciales muy importantes”, dijo. China y Rusia han recibido críticas de funcionarios norteamericanos como Marco Rubio, secretario de Estado o Mike Waltz, enviado estadounidense ante las Naciones Unidas, quienes cuestionaron su incursión en el hemisferio occidental, particularmente de China. El comercio del país asiático ha crecido en países latinoamericanos, obligando a Estados Unidos a ejercer presión para reducir el comercio con China. Ambos países preocupan a Trump por otro territorio en disputa: Groenlandia. Trump declaró que Estados Unidos hará algo en Groenlandia porque de lo contrario, Rusia o China se apoderarán del territorio y no los quiere de vecinos. Ha planteado el uso económico o militar.Las declaraciones encendieron las alarmas en Dinamarca y la Unión Europea, quienes cerraron filas con los daneses mientras que estos últimos rechazan cualquier intervención estadounidense.Los conflictos recientes en el planeta, el último de ellos la intervención de Estados Unidos a Venezuela, evidencian que no hay alguna instancia u organismo internacional que evite dichos pleitos entre naciones y no pueden frenar las acciones que implemente Donald Trump, presidente de la Unión Americana.El académico de la Universidad de Guadalajara, Miguel Sigala, consideró que la ONU (Organización de las Naciones Unidas) está “herida de muerte”. Acusa que son los líderes de los países con carácter populista quienes critican constantemente las decisiones de las Naciones Unidas o las ignoran.“La política de las grandes potencias tiene herida de muerte a las Naciones Unidas. Otros líderes populistas se caracterizan por el rechazo y el desprecio a las instituciones internacionales”.Ejemplo de ellos es que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha retirado a ese país a 66 organizaciones internacionales, incluidas algunas que trabajan para combatir el cambio climático.De ellas, 31 son de las Naciones Unidas, algunas de las afectadas son la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, un tratado que sustenta todos los esfuerzos internacionales para combatir el calentamiento global o el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), la principal autoridad mundial en ciencia climática.La Casa Blanca acusó que la decisión se debe a que dichas entidades “ya no sirven a los intereses estadounidenses” y promueven agendas ineficaces u hostiles.Por otro lado, el académico Arturo Santa Cruz Díaz Santana señaló que solamente China podría hacerle frente. Por lo que consideró que solamente sus ciudadanos pueden evitar más decisiones contraproducentes impulsadas por el presidente Donald Trump.SABER MÁSLas bolsas de valores y los mercados financieros tuvieron repuntes tras la invasión de Estados Unidos a Venezuela. Los principales ganadores fueron las bolsas asiáticas, Wall Street en el país norteamericano o las acciones de las empresas relacionadas al sector de defensa en el planeta. Los índices Nikkei de Tokio y la bolsa de Kospi de Corea del Sur tuvieron alzas destacadas durante la semana. Wall Street subió el lunes, en una sesión en la que el Dow Jones alcanzó un máximo histórico, mientras que las empresas de energía repuntaron tras el ataque de EU que resultó en la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.Antonio Sánchez Sierra, economista de la Universidad de Guadalajara, señaló que el principal ganador será Estados Unidos. “A mediano plazo va a ganar. (Probablemente) se recupere o tome a los países latinoamericanos como proveedores hacia su industria”.Sin embargo, reconoce que en el corto plazo habrá complicaciones debido a la falta de certidumbre en Venezuela y su actual gobierno.Al cumplirse una semana de la intervención militar estadounidense en Caracas, venezolanos afines al gobierno marcharon en varias ciudades del país para exigir el retorno del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, mientras que la presidenta encargada Delcy Rodríguez condenó la acción militar.El exmandatario y su mujer, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados a Estados Unidos, donde afrontan cargos por conspiración de narcoterrorismo, entre otros.Mientras seguidores del gobierno se manifestaban en ciudades como Caracas, Trujillo, Nueva Esparta, Miranda y otras localidades, la presidenta encargada participaba en un evento público del sector social, en un intento por mostrar que el país continúa su rumbo.Rodríguez, a cargo del poder tras la captura del líder venezolano, aseguró que en Venezuela “hay un gobierno, el del presidente Nicolás Maduro, y yo tengo la responsabilidad de encargarme mientras dure su secuestro... No vamos a dejar de condenar la agresión criminal” del 3 de enero.En las calles, cientos de personas portaban banderas tricolor del país sudamericano, en una concentración que duró menos de lo habitual.“Aquí estamos en resistencia, exigiendo al Gobierno norteamericano que nos entregue a nuestro presidente Nicolás Maduro”, declaró el manifestante Daivy Cobo a la televisión pública.En Estados Unidos, el presidente Donald Trump escribió en su red social: “amo al pueblo venezolano y ya estoy haciendo que Venezuela vuelva a ser próspera y segura”.Tras la sorprendente acción militar que derrocó a Maduro, Trump aseguró que Washington regirá al país sudamericano y pidió acceso a recursos petroleros, que prometió utilizar “para beneficiar a la gente” de ambos países.La víspera, Venezuela y Estados Unidos anunciaron que evalúan el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, rotas desde 2019, y la reapertura de las sedes diplomáticas respectivas.En tanto, familias con seres queridos en la cárcel se reunieron por tercer día consecutivo frente a las cárceles de Caracas y otras comunidades con la esperanza de recibir avisos sobre su posible liberación.La organización civil Foro Penal indicó que el número de excarcelados subió a 11, pero 809 continúan presos “por razones políticas”. Las autoridades niegan que haya presos políticos en el país, y acusan a los detenidos de conspirar contra el gobierno.APGS